23 de agosto de 2017

Impresiones desde la Gamescom con 'Zooming Secretary': el día a día de una oficina en los circuitos de una Mega Drive

Que nos pongan en la piel de una secretaria cogiendo los diferentes teléfonos de la oficina en un videojuego no es nada habitual. De hecho, cuando el juego apareció hace ya unos años en NES, se convirtió en uno de los títulos homebrew más divertidos y originales del momento a pesar de su escasa duración. La adicción y ese cariz arcade tan marcado hicieron el resto, y ahora tenemos la posibilidad de probar la conversión para Mega Drive directamente en la Gamescom.

Convertido por un grupo de desarrolladores y diseñadores bajo el nombre de Afromonkeys a partir del material original de 2011 que los sobradamente conocidos Shiru y PinWizz publicaron para NES, el juego será editado en formato físico para la 16 bits de Sega gracias al trabajo de Play On Retro, la editora de la que ya os hemos hablado en ocasiones anteriores en RetroManiac, y que tiene también en 'cartera' títulos tan interesantes como la conversión del juego de Locomalito L'Abbaye des Morts a partir de la versión original para PC.

El primer nivel sirve como toma de contacto.

Si bien tiene un origen tan aparentemente humilde, no impide que la versión de Mega Drive incluya algunas mejoras como pantallas de transición dotadas del estilo característico de estos creadores, así como mejoras sutiles en los gráficos y en el sonido, aprovechando el hardware sobre el que corre el juego pero sin alejarse demasiado del material original sobre el que se basa. Que posiblemente en septiembre podamos optar por una edición física muy completa a cargo del sello Play On Retro al final es sólo otro aliciente más para decidirnos a echarle la zarpa encima a este Zooming Secretary.

El juego está presente en la Gamescom de este año

¿Pero qué tal juego es? ¿De qué va este título? En realidad, Zooming Secretary no deja de ser un arcade con un fuerte componente de habilidad, algo de puzle y elementos plataformeros que nos pondrá a prueba con el manejo de nuestro mando, la rapidez de reflejos y nuestra capacidad para centrarnos en el próximo objetivo. La mecánica es muy sencilla: en la piel de una secretaria muy aplicada en la oficina de turno, tendremos que coger los teléfonos que no paran de sonar antes de que desde el otro lado de la línea se harten de esperar y cuelguen. Tres de estas llamadas perdidas supondrán nuestro despido fulminante - aunque quizás también improcedente. No sufráis, porque nada más despedirnos seremos readmitidos en una divertida secuencia que no revelamos completamente aquí para que la descubráis vosotros mismos.

¡Nos han despedido!

Hay que pasar primero por los archivadores con el icono correspondiente
y luego coger la llamada

El juego posee vidas, o mejor dicho, intentos infinitos, de cada uno de los niveles, ya que el factor suerte incide bastante en nuestra partida, y la dificultad resulta ser por consiguiente bastante alta, sobre todo a partir del cuarto o quinto nivel. Al sonar, cada teléfono aparece con un icono encima, y para poder contestar la llamada tendremos que pasar antes por un archivador dotado del mismo icono para, posteriormente, ir hasta el teléfono. Esto, que a priori parece sencillo, se complica sobremanera cuando las plataformas y las escaleras que nos dan acceso a los teléfonos están situadas a mala leche, especialmente si nos vamos encontrando con nuevos obstáculos vivientes en la oficina, como el jefe que no para de contarnos sus excelentes ideas, la chismosa de turno, la glotona que no nos deja pasar o el repartidor de paquetes. Incluso las frases que aparecen en la parte superior de la pantalla con datos anecdóticos sobre historia, geografía, etc., servirán para distraernos de nuestro cometido. Como la vida misma, vaya.

Hasta el jefe nos distrae con sus ideas absurdas... *ejem*
La cosa se pone complicada con la chismosa de turno... Grrrr....

Precisamente esta ambientación, a caballo entre el esperpento y la realidad del día a día en una oficina, donde a veces es muy complicado concentrarse y realizar nuestro trabajo adecuadamente debido a las continuas intromisiones y distracciones, es lo que quizás nos incita más a seguir intentando ese nivel que se nos atraganta una y otra vez. Ni siquiera la máquina de café, que nos proporciona energía extra gracias al chute de cafeína, será suficiente para que llevemos a buen término determinados niveles si tenemos mala suerte con el tipo de llamadas que llegan a los teléfonos. Dejando de lado este componente aleatorio, lo cierto es que nos encontraremos con un arcade divertido, desafiantes y bien realizado. Que no explota, ni quiere hacerlo, los circuitos de la consola, pero que sí vuelve a demostrar que la 16 bits de Sega sigue contando con una salud envidiable en el panorama homebrew.


Más info en la web de Play On Retro

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