5 de agosto de 2016

Primeras impresiones con Golden Tail, un interesante plataformas para Amstrad CPC

Tras unos cuantos meses de desarrollo en los que Reidrac nos ha ido poniendo los dientes cada vez más largos con cada captura compartida del juego, la espera llega a su fin. Ya está disponible para descarga Golden Tail, el nuevo y hasta la fecha más ambicioso proyecto cepecero emprendido por Juan J. Martinez. Vente con nosotros al Japón feudal en busca de las piezas que componen el talismán dorado.



Arrancamos el juego con una sencilla introducción en la que nos ponen en antecedentes de la historia antes de acceder al menú. A la hora de elegir teclas para jugar tenemos que avisar que la selección va a resultar decisiva si pensáis jugar a Golden Tail en un emulador, debido al ghosting que poseen los teclados modernos. Dependiendo de que teclas seleccionéis al redefinir, la imposibilidad en teclados modernos de pulsar tres teclas o más a la vez -dependiendo de su disposición en el teclado- puede provocar que haya combinaciones que no podamos realizar. Por ello recomendamos el clásico QAOP + espacio o bien, si preferimos los cursores, no poner el disparo en la barra espaciadora. A la hora de jugar en la máquina real no encontraremos esta restricción, así que, en caso de jugar en un Amstrad CPC físico, no prestes atención a esta advertencia.



Una vez metidos en faena nos vamos a encontrar con un colorido juego en Mode 0 con una perfecta ambientación oriental. Se nota que a Juan le apasiona el gusto por los detalles, y a lo largo de las diferentes pantallas -sin scroll, pero tampoco lo necesita- que componen Golden Tail estaremos con la permanente sensación de encontrarnos en el Japón feudal.



La principal característica de Golden Tail es su peculiar mecánica. Para esquivar a nuestros enemigos -y solventar según que plataformas- contaremos con nuestra magia magia ninja del clan Kôga, la cual nos hace desaparecer durante unos instantes para reaparecer bien el mismo sitio bien en otro, según hayamos pulsado las teclas. Este va a ser el punto fuerte de Golden Tail, una mecánica algo diferente a la típica mecánica de plataformas encontradas en la máquina.



Acostumbrarnos al comportamiento de la magia nos llevará alguna que otra partida, pero una vez comprobado como reacciona nuestro personaje según la dirección que estemos pulsando a la hora de activarla nos permitirá avanzar relativamente fácil al comienzo del juego. En ese sentido la curva de dificultad de Golden Tail está bien ajustada y, si bien el juego dista mucho de ser fácil, nos permite avanzar cada vez un poco más con cada partida, dejándonos con la sensación de que con un poco de esfuerzo podemos llegar más allá.



El diseño de niveles es otro de los puntos fuertes de Golden Tail. Se nota que Reidrac, a estas alturas, ya ha desarrollado varios juegos para diferentes plataformas y tiene experiencia a la hora de diseñar niveles. A lo largo del juego nos encontraremos con buen plataformeo y diferentes enemigos con sus correspondientes patrones de comportamiento que nos obligará más de una vez a pensar como solventarlos empleando nuestra magia ninja, aunque en más de una pantalla se nos obligará a actuar rápido al no haber sitios "tranquilos" dónde pararnos un poco a pensar.



El juego se podría decir que está compuesto por dos partes claramente diferenciadas. En una primera parte, más asequible, vamos en dirección al castillo de Osaka y sirve como perfecta primera toma de contacto para hacernos con los controles y la mecánica del juego. No encontraremos grandes dificultades ni será muy necesaria la exploración, aunque las primeras partidas se nos pueden atravesar un poco y algún trozo del talismán se nos puede quedar atrás como no estemos atentos. Aquí se nos presentan también parte de los enemigos del juego, con sus diferentes comportamientos y alguna que otra sorpresa. ¡Atento a las señales!



Una vez solventado esta primera parte, entramos en la parte más complicada del juego: el castillo de Osaka. Aquí la exploración será un elemento más a tener en cuenta que la primera parte. No en vano no podremos acabar el juego si no conseguimos las 30 piezas del talismán dorado. Por suerte, en el caso de llegar al final sin todos los trozos, el mapeado permite volver por nuestros pasos a buscar los trozos que nos hayamos olvidados, pero con lo que cuesta avanzar a partir de ciertas pantallas la tarea se convierte en una misión prácticamente suicida.



Golden Tail nos ha dejado una sensación bastante agradable. El juego es redondo por los cuatro costados, tanto en su apartado gráfico, como jugable -una vez dominada la magia- así como su apartado sonoro, con su fantasmal música in-game. La variedad de enemigos es más que decente y el juego se mueve con soltura. Estamos ante uno de los plataformas cepeceros del año, con permiso de lo que nos pueda deparar la futura CPCRetroDev 2016.

Más información y descargas en la web de Reidrac.

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