8 de marzo de 2016

Impresiones con Shardlight, una aventura gráfica de sabor añejo en un mundo posapocalíptico

Los chicos de Wadjet Eye Games llevan desde 2006 haciendo las delicias de los aficionados a las aventuras gráficas clásicas. Poco a poco se han ido convirtiendo en un referente de la escena independiente del género con títulos como la aclamada saga Blackwell, desarrollada por ellos mismos, o trabajando con otras desarrolladoras para traer juegos tan interesantes como 'Technobabylon', 'A Golden Wake', 'Primordia', 'Gemini Rue' o 'Resonance'.



En esta ocasión nos traen 'Shardlight', del que ya os hemos hablado recientemente. Se trata, de nuevo, de una aventura gráfica con aire clásico, que emula los gráficos VGA a 320x240 típicos de la época dorada de las aventuras de Sierra o LucasArts. El sonido, no obstante y como tal vez cabría esperar, no suena a la típica Sound Blaster, asemejando el juego más bien a los primeros que tuvieron una versión en CD con los diálogos totalmente doblados por actores y la música en pistas de audio.



La historia nos sitúa veinte años después de los bombardeos que lo cambiaron todo. Tras estos largos veinte años la situación no es que haya mejorado mucho. La protagonista, Amy Wellard, hija de un mecánico del que aprendió la profesión, apenas tenía cinco años, por lo que recuerda vagamente como era todo antes de los bombardeos, y los más viejos del lugar cuentan historias sobre cómo era el cielo antes de aquello. En este posapocalíptico escenario, hace acto de presencia una terrible enfermedad mortal cuya vacuna es muy escasa y, por tanto, a la que sólo los poderosos tienen asegurado el acceso. Para la gente normal como Amy, la única vía para conseguirla es aceptar trabajos para el Ministerio y recibir como pago participaciones de una lotería cuyo premio es la ansiada vacuna.



El juego comienza directamente con la realización de un recado a modo de introducción jugable que nos pone en situación, con Amy llegando al lugar  para encontrarse a un misterioso sujeto que, justo antes de morir, nos hace un extraño encargo, que será el desencadenante de toda la serie de sucesos que se desarrollarán en 'Shardlight'.

Para la gente normal como Amy, la única vía para conseguirla es aceptar trabajos para el Ministerio y recibir como pago participaciones de una lotería cuyo premio es la ansiada vacuna.

Tras su muerte, que, por cierto, nos deja bien clara la dureza del contexto en el que nos encontramos por cómo se produce, comenzaremos teniendo acceso a un mapa que nos permitirá visitar, libremente y en el orden que queramos, cuatro zonas distintas. Una primera visita a la vivienda de la protagonista nos seguirá poniendo en situación sobre la dureza de la historia que nos toca vivir, con unas niñas jugando a la comba cantando unas letras bastante siniestras, o una vivienda que no es más que un garaje sucio y desordenado con un remedo de cama.



Hemos dicho que podemos visitar las localizaciones en el orden que queramos, y es cierto, pero no por ello nos encontramos ante un juego con libertad. Estamos ante una aventura gráfica tradicional que, lejos de casos como el 'Blade Runner' de Westwood Studios, que permitía múltiples cambios en su desarrollo, asistiremos al devenir de la misma de forma totalmente lineal.



Tras los primeros compases no tardaremos en conocer a los personajes relevantes del juego, de igual modo que no tardarán en hacer aparición los esperados y consabidos puzles. Su resolución es lógica, aunque su solución no es siempre evidente, dotando al juego de una dificultad moderada, siempre según la experiencia que tenga el jugador que lo enfrente. Además, no se limitan al simple “no puedo abrir esta puerta, necesito una llave”, sino que han logrado crear algún puzle que, a pesar de seguir la lógica, es complejo, original y creativo, poniendo en liza varios elementos jugables distintos para progresar. Para resolver las situaciones que se nos presenten deberemos investigar los escenarios, hablar con todo el mundo agotando las opciones de conversación para conseguir toda la información posible, leer libros, observar el escenario, y, por supuesto, conseguir, examinar y combinar objetos sabiamente para convertir en útil aquello que nos encontremos diseminado por las distintas localizaciones del juego.



No lo hemos mencionado hasta ahora, pero para los que no estén familiarizados con los juegos de Wadjet Eye Games, como es habitual en ellos nos encontramos ante una aventura de las llamadas “point and click”; es decir, manejamos el puntero del ratón en lugar de directamente al personaje. Al mover el puntero por el escenario aparecerá un texto con el nombre de algún objeto o persona si podemos interactuar con dicho personaje u objeto. Al hacer click, dependiendo de si es con el botón izquierdo o el derecho, pasaremos a examinar el objeto o directamente a realizar una acción, si es que fuera posible hacerlo. El sistema está simplificado con respecto a las anteriormente mencionadas aventuras de las grandes compañías de los 90, pues en este caso no hay un listado con múltiples acciones a realizar sino que, de forma contextual, se realiza la acción predefinida que es posible.



Al llevar el ratón al extremo superior de la pantalla se despliega el menú de objetos, donde podremos ver todos aquellos objetos que llevamos con nosotros, y examinarlos en detalle, leerlos si son para ser leídos y así poder extraer información de los mismos, combinarlos, etcétera. También podemos acceder al menú del juego mediante el que salvar o cargar la partida y, una opción curiosa y original, activar audiocomentarios durante el juego.



Se echa en falta, eso sí, alguna opción técnica, por ejemplo, que nos permita modificar e incluso silenciar los niveles de volumen del doblaje y la música. Porque, si bien el doblaje y los efectos están realizados con la gran calidad a la que Wadjet Eye Games nos tiene acostumbrados, llenos de distintas voces con sus matices y pronunciadas con gran claridad, la música, sin embargo, puede llegar a cansar. La banda sonora acompaña de forma adecuada, pero hay ocasiones en las que llega a ser repetitiva y, en un juego con esta ambientación, ayudaría más algo de silencio. También hay un efecto curioso, tal vez lógico pero molesto, cuando se está escuchando uno de los numerosos mensajes propagandísticos del régimen y, a la vez, interactuamos con algo o alguien, solapándose las voces. Sería más adecuado que dicha voz se silenciase o, al menos, quedase relegada en volumen a un plano secundario.



Afortunadamente los textos son perfectamente legibles aunque juguemos sentados en el sofá con el PC conectado a la televisión, porque la baja resolución que simula el juego hace que los textos tengan un tamaño considerable. Y es que es importante tener claro, bien por la voz o por el texto, lo que están diciendo los personajes, porque el juego no está traducido ni doblado al castellano, como por desgracia suele ser habitual en los juegos que nos trae Wadjet Eye Games. El inglés utilizado no es difícil, no se han utilizado expresiones muy complejas y es totalmente normativo pero, por desgracia, las conversaciones se suceden a ritmo natural y sin pausa ni posibilidad de parar un fragmento de diálogo concreto, con lo cual si desconocéis alguna palabra concreta que no hayáis podido deducir por el contexto del resto de la conversación, pasará inmediatamente y no podréis pararos a buscarla.



En cuanto a los gráficos, como se puede apreciar en las imágenes que acompañan este texto, están muy bien elaborados y ambientan perfectamente el mundo en que nos encontramos. Cuando hablemos con un personaje aparecerá el retrato respectivo en pantalla. Dicho retrato es estático y no tiene animación alguna, ni siquiera para la boca, pero sí que será un retrato distinto según la actitud del personaje, dándonos alguna pista no verbal con respecto al tono de dicha intervención, la situación anímica del personaje o su reacción al respecto de lo que esté diciendo. Las animaciones son sencillas pero correctas y la paleta de colores utilizada emula los consabidos 256 colores de la VGA pero están bien aprovechados.

Las animaciones son sencillas pero correctas y la paleta de colores utilizada emula los consabidos 256 colores de la VGA pero están bien aprovechados.

En conclusión, nos encontramos ante una nueva aventura gráfica que podríamos calificar de neo-retro, que hará las delicias de los aficionados a un género que ha vuelto para quedarse gracias a las pequeñas compañías independientes como Wadjet Eye Games. Su tono adulto, una historia atrayente, unos puzles bien elaborados y una jugabilidad sencilla permiten, simplemente, ponerse a disfrutar el juego desde el primer minuto.



Además, por si aún tenéis dudas, podéis probar la demo que hay disponible y de la que ya os hablamos en RetroManiac.

'Shardlight' está disponible desde hoy mismo en la propia web de Wadjet Eye Games, Steam y GOG donde además, como es habitual en el portal de los chicos de CDProjekt, se incluyen varios extras como fondos de pantalla, la banda sonora, vídeos sobre la labor del doblaje del juego o 5 pósters.


Por: Juanma.

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