9 de diciembre de 2015

Primeras impresiones con The Curse of Issyos, el esperado retorno de Locomalito


Da igual un mes que un año; cuando se trata de un nuevo juego de la pareja Locomalito-Gryzor87, la espera se hace eterna, y es que la calidad a la que nos tienen acostumbrados es su mejor "hype". Basta con el anuncio y unas simples capturas de un nuevo proyecto para ponernos a todos a salivar cual perros de Pavlov ante lo que se nos viene encima. Lo cierto es que The Curse of Issyos no es precisamente un proyecto nuevo, ya que comenzó a gestarse en 2010. Aún así, desde que Locomalito anunciase que el lanzamiento sería este año, íbamos más que sobrados de ganas de ponerle las manos encima a una presumible nueva obra maestra de los genios malagueños. ¿Habrá estado este The Curse of Issyos a la altura de las expectativas? Tres de los miembros de RetroManiac os ofrecen sus primerísimas impresiones.


La aventura comienza en la playa de Issyos. Qué guiris tan raros hay por aquí...

Gracias a un sencillo pacto con Hades, del que algunos redactores de RetroManiac aún no saben nada y que implica una menudencia relacionada con el futuro de sus almas, las Hespérides nos hicieron llegar desde su delicioso jardín una copia de The Curse of Issyos, el esperadísimo nuevo juego de Locomalito y Gryzor87. Y por Zeus que estos chicos han vuelto a dar en el clavo.

Tratando de no desvelar demasiado sobre el juego, que verá la luz oficialmente el próximo día 15 de diciembre, podemos comentar que su carácter es mucho más marcadamente consolero que la gran mayoría de los recientes proyectos del desarrollador malagueño, aún cuando el pulso que late en sus venas sigue siendo claramente arcade: partidas de acceso rápido y más veloz retorno.

La jugabilidad, como cabe esperar, es a prueba de fuego griego, con un control sólido y mecánicas simples y directas. La mano del artesano se aprecia en todos y cada uno de los detalles, huyendo del trendy desarrollo con elementos procedurales, resultando en una experiencia perfectamente calibrada y cuya dificultad es mucho más accesible de lo que Locomalito nos tiene acostumbrados, aunque disfrutar del juego y dominar el juego siguen siendo dos cuestiones muy distintas.

No faltarán los enfrentamientos contra criaturas mitológicas que han tenido un mal día

El apartado artístico brilla como el carro de Helios. Los gráficos, deliciosos en su aspecto de 8 bits, hacen gala de limitaciones autoimpuestas en el uso del color, pero sin cerrarse al uso de una paleta concreta o ciertos efectos especiales que hubieran resultado difíciles en máquinas antiguas. Los efectos de sonido son soberbios, perfectamente diseñados para cada ocasión, y la música… ¡néctar y ambrosía! Gryzor87, compositor ya olímpico, nos devuelve a los buenos tiempos de un Hollywood que, grandioso y sin complejos, se atrevía con temáticas como la mitología griega, y cuyos referentes no pasarán desapercibidos, en ningún apartado, a los fans de grandes clásicos como Jasón y los Argonautas o Furia de Titanes.

No nos queda, pues, sino desear que Atenea os conceda paciencia para sobrellevar la semanita escasa que falta para que aquellos que aún no habéis tenido oportunidad de hacerlo, podáis disfrutar de The Curse of Issyos. Porque merece la pena, y mucho.

Por: Jaime

Ojito con ese montón de huesos en el suelo... Son malos hasta para el caldo

Basta una primera ligera toma de contacto para darnos cuenta que lo han vuelto a hacer. En The Curse of Issyos vamos a encontrar nuevamente un juego con auténtica pasión por los detalles, tal y como estila la marca de la casa. Nuevamente vamos a encontrar elementos que no pueden faltar en un juego "made in Locomalito": una ambientación tremenda que nos zambulle automáticamente en la historia de este pobre pescador griego, un acompañamiento sonoro ajustado como anillo al dedo, obra de Gryzor87, y una dificultad ajustada con una curva de aprendizaje muy bien estudiada que, como viene siendo habitual, penaliza el ir a lo loco aunque no nos quedará más remedio que arriesgarnos en algún que otro nivel.

Desde las primeras capturas, The Curse of Issyos ha respirado un espíritu consolero que no podemos más que decir que está perfectamente plasmado en el producto final. Desde el inicio, gráficos y físicas dan la sensación de estar creadas en una máquina de 8 bits doméstica y, "traicionando" un poco su espíritu arcade, vamos a encontrar un poco menos de linearidad en The Curse of Issyos para que la exploración juegue cierto papel importante a ratos, en según qué nivel.

Ese ítem nos proporcionará la protección extra de una armadura. Y además, molas que no veas

Por supuesto, The Curse of Issyos no sería un juego "locomalitero" si no estuviera plagado desde el principio de secretos; unos fácilmente reconocibles si has jugado a creaciones suyas anteriormente y otros no tanto. Ya en esta ligera primera toma de contacto hemos podido comprobar cómo el atacar aleatoriamente a veces da sus frutos y estamos convencidos que con insistencia y tesón hay mucho que rascar.

En definitiva, The Curse of Issyos es ese cartucho que todos hubiéramos implorado como regalo de Navidad a finales de los ochenta, y justo como regalo de Navidad nos ha llegado como colofón de oro a este 2015. Estad atentos al día 15 y preparaos nuevamente para viciaros como hace décadas. Y recordad agradecérselo al autor.

Por: Chema


La lanza es un arma muy versátil. Pero lenta

Creo que los agradecimientos que podamos hacerle a Locomalito por sus producciones son una formalidad a estas alturas de la película. El genial diseñador emplea su tiempo libre, junto a Gryzor87, para dar forma a algunos de nuestros sueños más húmedos y convertirlos en una realidad tan palpable como lo son cada uno de sus juegos. El último en llegarnos es este The Curse of Issyos, una suerte de Castlevania de corta duración (como le gustan los juegos al malagueño), pero que esconde, como siempre, una profunda jugabilidad, no pocos secretos y la capacidad de hacer que en cada partida mejoremos nuestra habilidad controlando al sufrido protagonista.

Sin querer desvelar mucho de lo nos espera dentro de unos días, cuando el juego esté disponible para todos los seguidores y amantes de los buenos videojuegos en general, The Curse of Issyos es una apasionante aventura rodeada de un ambiente cinematográfico, inspirada en una Grecia mitológica que le hace un bien tremendo al gris panorama de los videojuegos actual. Una paleta brillante, unos gráficos a caballo entre los 8 y 16 bits, una banda sonora excelente como es costumbre y una historia de malos y buenos, completan un juego que no nos llevará mucho tiempo terminar, pero que será disfrutable por más veces que volváis a él.

Estos pizpiretos sátiros nos pondrán en más de un aprieto
Nos esperan variedad de situaciones entre las que destacan las plataformas y la acción, enfrentamiento con bosses mitológicos, alguna sorpresilla e incluso una pequeña licencia hacia el típico juego de 'mundo abierto'. El próximo 15 de diciembre estará disponible en la web oficial de Locomalito la versión definitiva. La espera se hará un pelín larga pero, entretanto, disfrutad esta semana del especial que dedicamos al diseñador y sus producciones.

Por: David
 
 
Más info en la web oficial de Locomalito
 

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