25 de noviembre de 2015

Impresiones con Albert & Otto, un plataformas 2D "heredero" de Limbo

Que el género platafomero en la escena independiente está realmente saturado es un hecho. Mejores o peores, las producciones inspiradas en los grandes pilares de la comunidad como Super Meat Boy o Limbo, cada uno con sus características, no han parado de sucederse. Uno de los últimos es este interesante Albert & Otto, una aventura episódica repleta de plataformas, puzles y unos personajes que esconden más de lo que parece.




Aunque por las imágenes y el vídeo que acompañan a este texto pueda parecer que Albert & Otto es una copia más o menos descarada del conocido Limbo, lo cierto es que sus semejanzas se diluyen rápidamente y no van más allá de la elección de un curioso apartado gráfico basado en el contraste entre el blanco y el negro, la resolución de puzles para continuar y una banda sonora que tira hacia el minimalismo más descorazonador. En el momento en que cambiemos el chip y nos olvidemos del trabajo de PlayDead Studios, podremos dejarnos llevar por esta aventura diferente, con sus más y sus menos.

Apuntando con nuestra escopeta podemos acabar con los enemigos

Planificado a modo de entrega episódica, este primer capítulo de 'Albert & Otto' ha sido bautizado con el subtítulo 'The Adventure begins', y nos pondrá en la piel de un chaval que ha de liberar a su hermana, secuestrada por una especie de sombras. Lo único que deja la hermana de Albert tras su desaparición es su osito de peluche, Otto; un muñecajo que además de blandito y adorable, parece disponer de ciertos poderes especiales que puede transferir a su portador, en este caso nuestro protagonista.

Poleas, engranajes, puertas que se abren... la 'salsa' de este 'Albert & Otto'

El inicio del juego no desvela mucho más de la historia de esta aventura, que se va desvelando poco a poco ante nuestros ojos, de manera muy sibilina (no parece ser de momento la preocupación principal del autor) y que, seguramente, acabará por desplegarse por completo en el resto de capítulos de los que constará el juego.

En esta primera toma de contacto con Albert & Otto hemos podido disfrutar ya de su desarrollo, basado en la resolución de puzles más o menos maquiavélicos, y en algunas secciones de plataformas quizás excesivamente ajustadas (en ocasiones, medidas al pixel), obligándonos a repetir una y otra vez los mismos segmentos - contamos con checkpoints dispersos por el escenario para continuar por ellos una vez 'muramos'. En cualquier caso, la salsa del juego estriba en controlar la especie de escopeta con la que está equipado Albert (normalmente con el ratón), y en activar interruptores, desplazar cajas o derribar enemigos para poder continuar hacia adelante.

El principio del juego no podía ser más descorazonador...

Al principio contaremos con un paupérrimo salto, pero en el momento en que encontramos al oso Otto podremos realizar un doble salto muy interesante que nos proporciona acceso a otras partes de los niveles. Si nos separamos de Otto porque, por ejemplo, lo queramos dejar sentado en un lugar preciso del escenario para que active un contrapeso, perderemos dicha habilidad. Como habréis imaginado a estas alturas, en este sencillo mecanismo estriba el desarrollo del juego. Hay algunos momentos en que los puzles hay que solucionarlos en un orden específico, o de lo contrario nos veremos atrapados, pudiendo continuar solamente suicidándonos para luego continuar en el último checkpoint visitado, así que no faltarán esas fases de prueba y error hasta dar con la solución.

Odiarás con toda tu alma al bicho de la imagen

Por otro lado, a medida que avancemos por esta aventura, adquiriremos nuevas habilidades, como una especie de poder telequinético, lo que le da ese puntito de diversidad que necesita un juego de este tipo, en el que la creatividad a imaginación a la hora de plantear los puzles y las situaciones a resolver son sin duda lo más importante. Esperamos que continúen así hasta el final del juego.
 
La banda sonora acompaña muy bien a la acción. Es un sonido tranquilo y algo distante que sabe cuando tiene que tomar el protagonismo.

En ocasiones el diseño minimalista también despista al jugador

En conclusión, este primer capítulo de Albert & Otto posee una duración de unas tres horas, pero exigirá paciencia, perseverancia y algo de habilidad con el mando o el teclado. Algunas secciones son más frustrantes que otras, y el control es quizás menos preciso de lo que sería deseable en un juego de estas características, pero nada de ello oscurece sin embargo el gran trabajo realizado por Nikola Kostic al frente de este interesante trabajo.
 
Si te gustan los plataformas aventureros de ambientación extraña y puedes obviar esas pequeñas dudas iniciales, cabe la posibilidad de que este primer episodio del juego te enganche.


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