5 de octubre de 2015

Impresiones con Curses 'N Chaos. Dificultad de vieja escuela y muchos mamporros pixelados

Tribute Games no son ni mucho menos unos desconocidos por estos lares. Sus producciones anteriores han aparecido en RetroManiac desde prácticamente su nacimiento, y títulos como Wizorb o Mercenary Kings han dejado un regusto más que dulce en nuestros paladares. Pero ahora llega un nuevo contendiente a la arena, nada menos que un 'brawler' a la vieja usanza, con alma arcade, gráficos pixelados y una dificultad abrasiva. ¿Preparados?




En Curses 'N Chaos nos pondremos en la piel de dos personajes, Lea o Leo, dos auténticos héroes instruidos en el noble arte del puñetazo destructor y la patada en el aire que deben liberarse de una maldición lanzada por el malvado Wizard King; un tipo de lo más despreciable, sin duda. En solitario o con un amigo (y con la posibilidad de jugar en línea o en la misma consola, en el caso de PS4, u ordenador), tendremos que superar un buen puñado de niveles, pasar con éxito a través de las diferentes oleadas de enemigos y mezclar los ingredientes que nos permitan preparar una suerte de elixir con el que librarnos de la maldición.



La tarea no será nada sencilla, pues Curses 'N Chaos parece fijarse en los arcades de toda la vida para presentarnos un título cuya curva de dificultad siempre parece crecer y crecer. El desarrollo y la mecánica son sencillos: contaremos con tres vidas y cinco corazones a modo de energía. Cuatro son los movimientos básicos que involucran puñetazos y patadas, y que usaremos para eliminar a los diferentes enemigos que se van sucediendo, en oleadas, en sus pantallas estáticas. Diez son las oleadas, incluyendo un último enfrentamiento con un enemigo final, que nos esperan en cada una de las fases. Para terminar cada oleada contaremos con un tiempo específico. Si el contador llega a cero aparecerá la mismísima parca, que nos perseguirá, incansable, por la pantalla. ¡Un toque y moriremos!  El éxito dependerá de aprender el orden de aparición de los malos, conocer sus patrones de movimiento y ataque, ser habilidoso a los mandos, y tener una pizca de suerte (para qué negarlo).

A dos jugadores es más divertido :)

¡El tiempo llega a cero y entra en escena la mismísima Parca!

Para ayudarnos en nuestra tarea, podremos utilizar algunos objetos especiales que aparecen en pantalla, como lanzas y flechas. También algo de comida que nos permitirá reponer corazones, y la ayuda de una especie de lechuza a la que podemos asignar el objeto que tengamos equipado en ese momento (sólo podemos llevar uno al mismo tiempo), a modo de reserva, y que podremos utilizar más adelante en la partida. Ya desde las primeras partidas el nivel de dificultad acobardará al más pintado. Esto es vieja escuela y, a poco que andemos un poco oxidados, podremos comprobar cómo caemos una y otra vez en alguna de las oleadas, incluso antes de llegar al jefe de final de nivel. Repetir la jugada, aprender de memoria algunos de los momentos clave y saber utilizar sabiamente los objetos especiales serán claves, pero también la perseverancia y un ágil movimiento de dedos.

Por si fuera poco, los jefes finales son de lo 'peorcito'

Lea y Leo, dos héroes que lo tendrán muy difícil para quitarse la maldición de encima

Al final de cada nivel y cuando morimos, podremos entrar en una especie de tienda regentada por un alquimista, donde mezclar objetos con los que obtener nuevas armas. Sin embargo lo mejor es no ir a lo loco, y usar un confuso libro mágico que nos proporciona las indicaciones necesarias para saber mediante qué combinaciones obtendremos ese preciado nuevo artilugio. Una vez confeccionado, podemos equiparnos con ese arma y encontrarla también luego durante los combates. Las monedas de oro recogidas también nos permiten comprar otros ítems y, por ejemplo, llegar con ciertos reforzadores equipados al comenzar un nuevo nivel.

Los escenarios van cambiando a medida que superamos niveles
 
Encadenar combos provocará que los enemigos 'suelten' objetos más provechosos

En cuanto al apartado gráfico, Curse 'N Chaos se decanta más por un estilo entre los 8 y los 16 bits, similar al que vimos en aquel lejano Ninja Senki, y sin entrar en la atención al detalle del que hizo gala por ejemplo Mercenary Kings. Los sprites son pequeños pero bien animados (dentro de las limitaciones auto impuestas), y cuentan con la variedad justa para no aburrirnos, si bien es cierto que los diseñadores reutilizan patrones de combate para enemigos posteriores, cambiando únicamente su gráfico. A veces su tamaño juega precisamente en su contra - en el caso de la pantalla de la Vita, la velocidad de juego y el número de sprites pueden resultar confusos y aumentar artificialmente la dificultad. Los escenarios por otro lado son simples pero bien realizados, y la banda sonora, movidita y notable, tiene claras reminiscencias a los juegos de NES y SNES.

Proceso de creación de los niveles. Desde el boceto inicial hasta el pixelado final

Difícil como él solo, pero adictivo y con un evidente atractivo, Tribute Games ha culminado un proyecto muy interesante, carne de cañón para los más avezados del lugar. Perfecto para ser instalado en una cabina arcade, gana cuando jugamos con algún amigo (mejor en compañía). Puede llegar a ser desesperante, y quizás el sistema del alquimista no termina de ser todo lo intuitivo y efectivo que podría ser, pero el conjunto es un título notable que nos lleva a tiempos anteriores. Si tenéis ganas de afrontar un desafío en vuestra consola u ordenador, Curses 'N Chaos os vendrá fantástico, sin duda.
 
Curse'N Chaos está disponible en descarga digital para PS4, Vita y ordenadores (Mac y Linux).


Visita la web oficial para más info

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