14 de octubre de 2015

Crónica de Madrid Games Week 2015. Más diversa y concurrida que nunca

Si hubiera que resumir la edición del Madrid Games Week de 2015 en una sola palabra, esta sería ‘complicado’. Con esto no se quiere decir que se sufra por su futuro o su continuidad a corto plazo -de hecho, tal y como se anuncia en su web, a esta edición han asistido 92.524 personas, un 68% por encima de las 55.228 del año pasado-, sino que el evento en sí es complicado. Y lo es por un sencillo motivo: aún sigue buscando su propia identidad.

 Más de 90.000 personas acudieron al MGW’15. De hecho, las colas para entrar
-teniendo entrada- el sábado eran de más de 40 minutos... Imagen: MGW

Tanto la primera como la segunda edición del Madrid Games Week eran, digámoslo así, más tradicionales, siguiendo la estela de lo que habían sido las dos ediciones del GameFest; es decir, la 'gran industria' mostrando músculo para atraer a los consumidores a su plataforma - aunque, siendo justos, el año pasado había una presencia relativamente importante de estudios indie españoles.

Sin embargo, no todos los años se lanzan consolas nuevas y el mundo de los triple-A hace mucho que no sorprende con sus múltiples refritos, remakes, secuelas, precuelas y demás. Quizá por eso este año Microsoft haya declinado aparecer en un evento donde no hay mucho qué ganar en la liga en que juega esta gente. Ni tampoco qué perder, más allá de dinero - o no...

Sí, es un Tie Fighter a escala real. Sinceramente, en las películas parece más pequeño…
¿Qué tamaño tendrá realmente un superdestructor imperial? Imagen: MGW

Y si este año la feria no sólo ha ocupado un pabellón, sino dos… ¿con qué se ha rellenado tanto espacio? Ah, interesante cuestión. De ahí lo de complicado. Básicamente, el pabellón pequeño, el número 8, se ha dedicado casi en exclusiva a los e-sports, ese fenómeno de masas que atrae a millones de espectadores y del cual los jugadores profesionales pueden vivir muy cómodamente si son lo suficientemente buenos.

Los e-sports son todo un fenómeno en expansión,
hecho que se ha visto totalmente recogido en la MGW. Imagen: MGW

En el segundo pabellón, el número 10, aparte de la espectacular presentación de Sony y esa reproducción a tamaño real de un Tie Fighter, ha habido un poco de todo. Muchos -pequeños y no tan pequeños- escenarios donde ver más partidas de e-sports, una zona dedicada al manga donde había una infinidad de pequeñas tiendecitas dedicadas al tema -y que por los dulces y comidas que se servían, olía realmente bien-, la zona de los fabricantes de PCs y periféricos gaming, la zona de venta de GAME, el pasillo retro con prácticamente todos los comercios más representativos de esta nuestra pasión, y luego la zona de indies, más grande que la del año pasado, como es lógico. Una feria que no se nutra de material propio está condenada a pasar sin pena ni gloria, y si algo hay en España son cientos de pequeños estudios indie. Y lo de cientos no es una forma de hablar: hasta 400 estudios hay implantados en nuestro país, según el libro blanco publicado por DEV. Volviendo de nuevo a las estadísticas publicadas en la web de MGW, había 140 expositores, un 55% más que los 90 del año pasado. Sí, pero no estaba Microsoft…

Ah, el viejo Pacman… Los viejos rockeros nunca mueren. Imagen: MGW
Por supuesto no nos vamos a quejar desde RetroManiac de que haya mucho retro, muchos indie, y menos triple-A y gran industria; pero el caso es que… ¿qué pretende ser y a quién espera reunir Madrid Games Week? Porque, a simple vista, parece un pequeño monstruo de Frankenstein, y esto queda perfectamente retratado en la zona manga. Sí, el manga y los videojuegos presentan sinergias -especialmente en Japón; en España no tanto-, pero ¿no es Madrid Games Week una feria gamer? Ojo, que a mí me gustó mucho la zona manga, y entre los cosplayers había algunos de muchísimo nivel, pero… ¿qué se pretendía con esta sección?

Este año MGW contaba con una zona dedicada al manga, sembrada de pequeños estands
con tiendecitas de lo más variado, talleres y comida que olía deliciosa. Imagen: MGW

Y ya puestos a elucubrar… ¿la mayor presencia de estudios indie -tanto patrios como extranjeros-, el (relativamente) enorme espacio ocupado por el PC y la ausencia de Xbox One en la feria son una consecuencia directa del estado del mercado español, o la mayor presencia de estudios indie y el enorme espacio ocupado por el PC se deben a la ausencia de Microsoft?

Ubisoft proponía dar un salto de fe. ¿Te atreverías a darlo? Imagen: MGW

Pero bueno, dejemos a un lado las consideraciones filosóficas y hablemos más de las cosas que había en la MGW’15 porque, precisamente, al haber tanto indie, era mucho y muy variado. Comenzando por el primer pasillo del pabellón 10, estaba completamente copado por la zona retro, donde podíamos ver a la mayoría de los “clásicos” de las ferias retro, como a los chicos de Floppyderno, ASUPIVA, una interesante colección de ordenadores vintage -lo gracioso que es ver las caras de los chavales de hoy en día cuando les dices que todos ellos juntos juntan menos memoria RAM de la que lleva su smartphone-, a Eduardo en Emere -junto con Azpiri, firmando y presentando tanto su trabajo como el de su hija-, Videojuegos por Alimentos, 16 bits era, los chicos de Amstrad Eterno, Retrocables, Factoría Arcade… puede que decir “un pasillo” suene a poco, pero la verdad es que el pasillo era largo y como los estands no eran demasiado grandes, habría algo más de 20 distintos que aportaban cada uno un montón de variedad y esencia retro.

Ah, dejaos de consolas de nueva generación. Donde se ponga una buena maca... Imagen: MGW

Sin embargo, quizá las mayores novedades se encontraban en la (amplia) sección indie donde, aparte de ver algunos juegos que ya llevábamos tiempo siguiendo, pudimos descubrir otros de los que ni siquiera habíamos oído hablar. Podríamos decir que los desarrolladores independientes estaban agrupados en zonas: la zona de Made In Spain, la de Badland -presentando juegos de bastante más presupuesto que el resto, como Blood Bowl 2 o Divinity Original Sin 2, el cual acaba de terminar recientemente una exitosa campaña de crowfunding en Kickstarter-, y ya por último, la sección de 'indies dentro de los indie', valientes que autopublican sus juegos sin ayudas de terceros.

Lo bueno de los juegos indie en esta feria, aparte de tener normalmente a los desarrolladores al lado para comentarte anécdotas y detalles del juego, era la facilidad para poder jugar. Si querías probar el Street Fighter V, por ejemplo, tenías que capear una gran cola -hablo del sábado, el día más multitudinario-; si querías ver las Oculus Rift, la cola era incluso mayor. Pero siempre había algún juego indie sin nadie jugando, o como mucho tendrías que esperar a que una o dos personas terminaran si es que querías probar ese en concreto.

En la sección de formación podíamos encontrar desde información sobre másters
dedicados a videojuegos a varios seminarios. Imagen: MGW

Puesto que mencionar todos los juegos que vimos daría para muchas, muchas páginas, mencionaremos sólo aquellos que por alguna razón nos llamaron especialmente la atención, como por ejemplo Dimension Drive, un juego del que ya habéis podido ver cositas en RetroManiac. El juego de 2Awesome Studios es un matamarcianos de scroll vertical y bastante dificultad -como debe ser en este género-, en el que juegas a pantalla partida controlando una nave en dos momentos diferentes y debes teletransportarte entre ambas pantallas para sortear enemigos y poder avanzar. El juego pinta realmente bien y estamos deseando que esté terminado cuanto antes para poder disfrutarlo debidamente en nuestros ordenadores.

Alejandro de 2Awesome Studios, posando para nosotros.

También tenía muy buena pinta Megamagic, un juego de los chicos de Beautifun Games -¿os suena Nihilumbra?- que mezcla componentes de juegos tan dispares como Diablo o Command&Conquer en un mundo con estética cyberpunk. Actualmente tienen una campaña en Kickstarter también a punto de terminar que, según nos contaron sus creadores, servirá en caso de completarse con éxito -mientras escribo estas líneas, aún les falta un poco para alcanzar su objetivo mínimo- para poder lanzar el juego con más contenido o, por contra, con no tanto. Esperemos que lo consigan y podamos disfrutar del juego tal y como fue ideado por sus creadores.

Elías de Beautifun Games, posando con nuestro nº 9 de RetroManiac

Otro juego también destacable es 8Days, de Santa Clara Games, que lejos de ser californianos como su nombre parece indicar son de Donostia. Bien, este juego recuerda estéticamente a juegos como Rambo III y similares, donde encarnas a una pareja de soldados de élite que trabajan para una empresa privada de “defensa” y se encargan de resolver problemas en los que quedaría feo que el ejército “oficial” de los países afectados intervinieran. Con sus gráficos pixelados y su dificultad endiablada -nuevamente, como debe ser-, el juego ha pasado ya por Greenlight y pronto estará disponible para poder ser adquirido en Steam.

8Days es otro de los juegos que nos gustaron del MGW.
Aquí Iñaki Martínez, posando para nosotros.

También era bastante destacable el juego The Guest, de los madrileños Team Gotham. Este juego nos pone en la piel de una persona que aparece en una habitación, sin explicarnos por qué está allí o qué tiene que hacer para salir, y seremos nosotros, explorando nuestro entorno e interactuando con los objetos que encontremos, los que deberemos descubrir la trama del juego. The Guest ha pasado ya por Steam Greenlight y, como curiosidad, es compatible con Oculus Rift para una experiencia más inmersiva.

Gonzo Suárez está siempre en todos los saraos. En serio, buscadle y seguro que le encontraréis

Y ya que hablamos de experiencias inmersivas, también estaba por allí Víctor Ruíz, presentando la revisión 3 del visor Lakento, un interesante proyecto consistente en unas gafas de realidad virtual “lowcost”, ya que todo el apartado técnico (procesador, pantalla y demás) lo aportas tú con tu smartphone. En la MGW’15, aparte de las novedades en el visor en sí, también se podía jugar al juego House of Terror, una auténtica máquina de provocar gritos y sustos entre los que se atrevieron a probarlo.

Víctor Ruíz volvía a la MGW para promocionar su R3 de Lakento

Dejando la realidad virtual y volviendo a las mecánicas clásicas, un juego simpático con gráficos pixelados, bonitos y una jugabilidad tan antigua casi como el Pong es Orconoid, de los pamploneses BlueFXGames. Como su nombre parece indicar, es una revisión del clásico Arkanoid donde no hay ladrillos que derribar sino hordas y hordas de orcos formados para la batalla. O, siguiendo con las mecánicas clásicas, podríamos destacar Trespassers, un juego a caballo entre los niveles de vista lateral del Batman de Ocean y el Metal Slug de Neo Geo. Toda una oda a la violencia y la destrucción.

Un juego también realmente curioso ha sido Freedom Poopie, de los chicos de Electro Plasmatic. En el juego encarnas una mierda recién cagada -como suena, sí- y tu objetivo es conseguir llegar de una sola pieza, saltando y esquivando todos los obstáculos y peligros que te pueden destruir, resecarte, diluirte o hacer que te quedes atascada sin posibilidad de salir. Vale, el argumento suena realmente escatológico pero el juego es un plataformas clásico con una gran realización técnica, bonitos efectos de luces, un reto en condiciones y toneladas de diversión. En serio, no da asco jugarlo...

Aunque no cuente con un público tan multitudinario,
la robótica siempre ha estado presente en la MGW. Imagen: MGW

Y quizá un juego del que no estamos acostumbrados a hablar desde RetroManiac: HIVE, de los castellonenses Catness Games Studios. Se trata de un MOBA con gráficos 3D utilizando el motor Unreal Engine 4, lleno de ambición al que desde aquí deseamos muchísima suerte.

No obstante, no sólo videojuegos nuevos pudimos ver, también había espacio para nuevo hardware como la Time Machine de los asturianos TOAD, un mando estilo arcade hecho en madera con materiales de alta calidad y un gran acabado, que incorpora una Rasberry Pi 2 en su interior ,junto con todo lo necesario para poder enchufarla a la tele -o a otra Time Machine, si se quiere jugar a dobles- y prácticamente todos los emuladores que te puedas imaginar dentro.

Tampoco sería justo olvidarnos de la zona dedicada a universidades y centros de formación enfocados a los videojuegos -o al dibujo y las artes plásticas, si nos adentramos en la zona manga-. Si hace cinco años era casi imposible encontrar formación especializada en el sector, ahora la oferta empieza a abundar y hay de hecho másters y cursos muy especializados y de un gran nivel sobre el tema.

Si hay que posar, que sea siempre tan bien acompañado.

En cualquier caso, es imposible contar todo lo que podía verse en una feria del tamaño de la MGW’15 - no sin aburriros, por lo que todo esto es sólo un resumen muy por encima de lo que nos encontramos. Puede que si eres un empedernido de los triple-A, el evento te supiera a poco -¡nos repetimos, sí, pero ni siquiera estaba Microsoft!-, pero este año, si te gustan los e-sports o te gusta disfrutar de nuevas experiencias entre los juegos indie -donde realmente hay novedades y no los mismos refritos de siempre, por muy espectaculares que los vayan dejando año tras año-, MGW es una gran feria. Y precisamente por todo esto debería plantearse muy seriamente lo que quiere ser y en qué tipo de evento se quiere convertir…

Por: Vampirro


Más info en la web oficial de Madrid Games Week
Fotografías: Madrid Games Week y Vampirro

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