3 de agosto de 2015

Impresiones con 3D Streets of Rage 2. ¡Tortazos de barrio en 16 bits!

M2 lo ha vuelto hacer, y esperemos que no sea la última. Tras deleitarnos con un buen puñado de conversiones de lo mejorcito del catálogo de Sega, tanto juegos arcade como para consolas, la última incursión de este grupo nipón especializado en readaptaciones de viejas glorias a formatos novedosos no nos ha defraudado lo más mínimo, y es que también hay que contar con que la materia prima que han utilizado es de la mejor calidad.




Sega y M2 se lo están currando muy mucho con las conversiones de clásicos para 3DS. Además de utilizar francamente bien la capacidad tridimensional de la portátil, creemos que a estas alturas habrán hecho sonrojar ya a más de un directivo en Kyoto, a la vista del pobre uso que están dando al excelente 'fondo de armario' nintendero, para hacer poco más que un par de conversiones de NES. Sea como fuere, lo último en llegar hasta la eShop europea es un tremebundo beat'em up, de esos de tortazos cajelleros con todo el buen sabor de principios de los 90, y que dejó el listón en la 16 bits de Sega (y por ende, en todas las consolas del momento) muy, pero que muy alto.

El efecto 3D es buenísimo. Ojito a este nivel y sus planos de scroll

La historia, aunque sea lo de menos, nos sitúa un año después de lo acontecido en la primera parte del juego. Para celebrar la derrota de Mr.X y sus sicarios, los protas deciden montar una fiesta inolvidable en el bar favorito del barrio. A la mañana siguiente, sin embargo, la sonrisa de nuestros amigos se esfumó. Mr. X había vuelto por sus fueros y había secuestrado a Adam, llenando de paso la ciudad con lo peorcito de su banda, dispuesto a sembrar de nuevo el caos y hacerse con el control de la urbe.

En las opciones podemos seleccionar si jugar en modo 'casual'.

Ni cortos ni perezosos nos pondremos manos a la obra, atravesando nada menos que ocho largos niveles con sus diferentes subsecciones hasta llegar a la guarida del mafioso de turno. Las fases son extensas y cuentan con cambios ostensibles en los escenarios, incluyendo algunos efectos, como la lluvia, francamente bien conseguidos. Y es que el original para Megadrive ya fue en su momento un juego de sobresaliente, técnicamente muy conseguido y que contaba con un apartado audiovisual de primera fila. El juego ha envejecido realmente bien, e incluso su jugabilidad y sus mecánicas, con ciertas influencias de Street Fighter, aunque sin llegar a tener la profundidad de otros juegos posteriores, suponen un pequeño reto para el jugón que quiera 'destripar' todo el juego.

¿Esa chusma está jugando a la primera parte, en arcade? ¡Acaba con ellos!

Para la adaptación a 3DS, M2 ha incluido toda esa plétora de opciones a las que nos tienen acostumbrados. Para empezar, un efecto 3D buenísimo, que no hace más que realzar el trabajo de los grafistas originales; un efecto que se hace sobre todo patente en la tridimensionalidad del suelo y en los diferentes planos de scroll de los que hace gala Streets of Rage 2. Realmente conseguido, es más que recomendable probar a jugar con el efecto 3D de la consola activado, para disfrutar de una sensación de profundidad sorprendente. También, como siempre, podremos escoger entre dos modos 3D, uno que simula que los objetos se salen de la pantalla, y otro que los 'arroja' hacia dentro (el habitual de la consola). Seguimos prefiriendo el segundo, aunque no está de mas contar con diferentes opciones.

Lo mejor es ir descubriendo las características de los personajes jugables

Por otro lado, y aunque no sorprenda el trabajo realizado en este apartado de la misma manera que sí hiciera, por ejemplo, en el estupendo Fantasy Zone, M2 ha introducido un original modo llamado 'Rage Relay', en el que podremos escoger el orden en que queramos que vayan apareciendo los personajes jugables a medida que perdamos vidas. Así, en lugar de jugar con el mismo personaje toda la partida (o hasta que continuemos), en este modo si empezamos con Axel, al perder una vida luego jugaríamos por ejemplo con Max, después con Blaze, etc. No es excesivamente original, pero es un modo de obligarnos a probar todos los personajes e ir descubriendo sus cualidades y defectos.

Max es lento, pero cuenta con un par de movimientos especiales letales

Y es que cada uno de nuestros personajes cuenta con un buen número de golpes básicos y movimientos especiales que se ejecutan a modo de mini combos. No sólo podemos recoger armas como espadas o barras metálicas a la usanza de este tipo de juegos, si no que también ejecutaremos golpes devastadores por lo que pagaremos con una parte de nuestra energía. Al respecto, M2 ha incluido otro modo especial denominado 'casual', en el que derrotar a los enemigos si portamos algún arma resulta mucho más sencillo, incluso si a quien tenemos enfrente es al temible R. Bear. Si disponéis además de algún amigo con la consola y el juego descargado, también podréis echar partidas multi, aunque sólo offline - no hay posibilidad de disfrutarlas online. Una lástima. Podremos escoger también entre la versión 'internacional' y la japonesa (aunque en este caso apenas hay diferencias), y optar por un modo de simulación de televisión, con la imagen distorsionada; interesante pero muy limitado.

Podemos guardar nuestra partida y continuar luego donde la dejamos

Dejamos para el final el apartado musical, uno de los aspectos por el que se suele reconocer a esta entrega y su predecesora. El trabajo de Yuzo Koshiro (con Motohiro Kawashima en la sombra) es de sobras conocido: esa espectacular banda sonora, adelantada a su tiempo, que se adaptaba como un guante al sistema sonoro de Megadrive; con cortes que han pasado a la historia y que vuelven a sonar en una consola muy posterior con el mismo encanto que si fuera la primera vez. M2 nos permite seleccionar entre los modos de emulación PSG de Megadrive y Megadrive 2. Según los productores en el segundo caso se disfruta de un efecto 'surround' más efectivo. En cualquier caso, lo importante es que esa mezcla techno, house y dance del juego termina siendo igual de buena que siempre.

Adoramos a Skate y su posibilidad de correr a lo largo de los niveles :)

En conclusión, 3D Streets of Rage 2 es una conversión espectacular. Cierto que nuevamente no se aprovecha todo el tamaño de la pantalla superior de 3DS (se mantiene el pixel perfect de la resolución nativa de Megadrive), y que en opciones jugables quizás M2 ha racaneado un poquito más de la cuenta, pero esto no quita que podamos disfrutar nuevamente de un clasicazo de los 16 bits, una pequeña joya que ha envejecido realmente bien y que, además, incluye un modo 3D francamente espectacular. Por el precio tan comedido que tiene, y las novedades comentadas, aunque sea un juego que tuvieras trillado desde hace la tira de años, creemos que merece la pena hacerse nuevamente con él.


Visita la web de Sega para más info
Entrevistas a los desarrolladores acerca de las conversiones para 3DS (inglés)

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