22 de junio de 2015

Impresiones con Supercharged Robot VULKAISER - revive tu serie anime favorita en este shooter de corte clásico

"¡Puños Fuera!" Probablemente, una de las frases más célebres de la tele a finales de los 70. Acuñada por Koji Kabuto, nieto del profesor Juzo Kabuto, creador del robot más famoso de la historia de la televisión: Mazinger Z. ¿Cuántas veces no nos hicimos eco de esa exclamación mientras corríamos por el patio del colegio, emulando las batallas del "castillo de metal negro" contra las huestes del Dr. Infierno? Eso es, a grandes rasgos, lo que propone Supercharged Robot VULKAISER.

El más reciente shmup de los japoneses Astro Port, en salir de Japón (aunque fue desarrollado hace ya unos años), conocidos por otros shooters como SATAZIUS o Gigantic Army, igualmente distribuidos por Nyu Media, se inspira en los anime de robots de los 70 como el arriba mencionado Mazinger Z, o Gatchaman (conocido en España como "Comando G"). Y dicha ambientación es, con diferencia, su punto más fuerte.




VULKAISER es un shmup horizontal de corte clásico pero con tintes de danmaku. En la piel de Takuya Akatsuki, protegido del Profesor Amamori, y a los mandos del robot que da nombre al juego, nos enfrentaremos a la Gogoh Army, liderada por el inevitablemente grandilocuente General Roz, a lo largo de 6 intensos niveles, poblados de enemigos. En cada nivel nos veremos las caras con el mismísimo General Roz, a modo de middle boss, y con un final boss que nos pondrá las cosas algo más difíciles, aunque a menudo pequen de ser más fáciles de vencer que algunas de las aglomeraciones de enemigos previas.

El juego presenta las opciones que parecen habituales en los juegos de Astro Port: 'LAUNCH' (modo historia), 'TRAINING' y 'REPLAY'. No hay menú de opciones ni se puede parametrizar el juego más allá de la elección inicial de pantalla completa o ventana. De hecho, ni tan siquiera se explica cuáles son los controles; si eres un habitual de los juegos de Astro Port, o conoces el estándar japonés "de facto" para estos juegos, podrás imaginar que se utiliza la tecla 'Z' para el disparo, complementada en este caso por las teclas 'X' o 'C' para el ataque Omega (la bomba de rigor, vamos). De otro modo, deberás acudir al manual, disponible en la página del juego en Steam, o lo que es más probable, tendrás que recorrerte el teclado en busca de los controles adecuados y averiguar su función.




La simplicidad de los controles nos puede dar una idea del tipo de acción que encontraremos en VULKAISER. La acción en pantalla es constante, al más puro estilo arcade, y cada oleada de enemigos parece un poco más intensa que la anterior. Tenemos una barra de CHARGE que, a diferencia de SATAZIUS, se llena al disparar; una vez llena, soltando la tecla de disparo, lanzaremos un ataque especial que cambia en función de con quién esté combinado el VULKAISER, como veremos más adelante. Tenemos también el arma Omega, que depende igualmente de la combinación del VULKAISER, y que tiene un único uso por combinación.

Los controles responden bien, y el VULKAISER se mueve con gracia por la pantalla. Nuestro robot tiene una hit box bastante pequeña, centrada en el torso del mismo, que un insistente "brillo" nos recuerda durante todo el juego. A pesar del tamaño de nuestra zona vulnerable, el hecho de controlar un sprite mucho mayor hace difícil concentrarse en la parte que realmente importa cuando la pantalla se llena de amenazas.

Con tanto número de origen desconocido, esto parece la declaración de la renta.

Los enemigos se repiten bastante a lo largo del juego, limitándose en algunos casos a cambiarles el tamaño, o incrementar el número de los mismos en las sucesivas oleadas. La acción tiene un carácter notablemente caótico, con enormes cantidades de enemigos y proyectiles en pantalla en todo momento, recordando en más de una ocasión a los danmaku nipones, pero sin su finura o la precisión quirúrgica de su diseño. Hay el asomo de un sistema de combos, que según trata de comunicar el manual, parece nutrirse de la velocidad con la que eliminemos enemigos y nos lanza multiplicadores ("x12","x15") constantemente a la cara, sin tener muy claro qué hace que un enemigo genere una u otra cifra, qué podemos hacer para aprovechar ese sistema, y si ofrece algo más que teóricas mejoras a la puntuación.

El sistema de upgrades tiene una interesante vuelta de tuerca en la base de su concepto, y es que para cambiar el tipo de ataque del VULKAISER nos combinaremos con las naves de uno de nuestros 4 compañeros, los VulFighter. Cada una de las combinaciones tiene puntos fuertes y débiles, lo que añade un cierto elemento de estrategia a las partidas, como cabe esperar en este tipo de juegos. Así, combinando al VULKAISER con el Thunder Fighter obtenemos a THUNDER KAISER, que ofrece un buen equilibrio entre amplitud de ataque y potencia, pero tiene en contrapartida un arma Omega poco poderosa. En contraste, si nos combinamos con el Drill Fighter nos haremos con DRILL KAISER que, armado con una gigantesca barrena, es tremendamente poderoso, pero su corto rango de ataque nos obliga a ir prácticamente cuerpo a cuerpo contra los enemigos.

El equipo Actim… quiero decir, el equipo VulFighter, al completo

Otro elemento interesante de las combinaciones es que cada una de las naves tiene su propia armadura. Si durante la partida perdemos a uno de nuestros compañeros por un exceso de daños, lo habremos perdido para el resto del juego. De lo contrario, sus armaduras, como la del VULKAISER, se repararán en cierto grado entre niveles.

Aparte del modo historia, nos encontramos con otros dos modos de juego: 'TRAINING' y 'REPLAY'. El primero permite que parametricemos la partida, pudiendo escoger comenzar en cualquiera de los niveles que hayamos visitado con anterioridad (incluso durante el propio modo 'TRAINING'), la dificultad, el modo de combinación, o un críptico valor de 'rank', que varía de 0 a 100. 'REPLAY', por su parte, permite que veamos reproducida nuestra partida que haya generado la mayor puntuación, según el nivel de dificultad. En otra muestra de falta de atención al detalle, este modo se limita a guardar los inputs del jugador, y los reproduce uno tras otro sobre una nueva partida. Esto tiene dos implicaciones: la "grabación" incluye los interludios entre niveles y, en caso de que no hayamos jugado en un cierto nivel de dificultad, si los escogemos para este modo, al no haber inputs almacenados, la partida arranca pero el VULKAISER se limita a quedarse en el margen de la pantalla, disparando, hasta que es eliminado. Curiosamente, el replay correspondiente al nivel de dificultad fácil es capaz de llegar hasta el boss del primer nivel aún sin tener inputs.

Supercharged Robot VULKAISER da alas a tu Fallera Mayor interior. ¡Bonica mascletá, chiquet!

La dificultad es aceptable. Jugando en dificultad normal (2 de 4), a pesar de todo lo que se mueve en pantalla, en ningún momento tienes la sensación de que el juego sea injustamente difícil, si bien es cierto que alcanzado el nivel 3, la dificultad general parece subir un par de escalones de golpe, y puede ser necesario darse de cabeza unas cuantas veces contra ese muro antes de derribarlo y seguir avanzando. Según se ha mencionado, tanto el VULKAISER como las naves de los VulFighter tienen armaduras que se van perdiendo durante la partida y se regeneran parcialmente entre niveles. Pero una vez el VULKAISER ha caído, es Game Over, y vuelta a la casilla de inicio. Old-school, sin duda.

La mayor fortaleza de este título, como se ha expresado con anterioridad, es su ambientación. Las ilustraciones que decoran el juego son de gran calidad. Las combinaciones del VULKAISER con las naves de sus compañeros vienen acompañadas de unas simpáticas animaciones, con los pilotos en primer plano. Y, si acabamos un nivel combinados con alguno de ellos, nos espera una pantalla estática en la que se muestran unos textos gracias a los que iremos conociendo a los miembros del equipo VulFighter; en caso contrario, será el Profesor Amamori quien se dirija a nosotros. En contrapartida, encontramos un par de renders 3D de dudosa calidad.

Takuya y Suzuna acaban de combinarse, y parece que han dado un buen uso a esa enorme... barrena

Pero todo lo que gana en personalidad lo pierde en carácter. El diseño de naves y escenarios es, en el mejor de los casos, desangelado, y el nivel de producción general no ayuda a escapar de esa sensación. Los juegos de Astro Port no destacan especialmente por la calidad de sus gráficos o el acabado de su audio. SATAZIUS, por usar un referente cercano a VULKAISER en términos de estilo general, tiene ese típico aspecto de shmup para DOS, de gráficos simples y sonido apagado. Los sprites son simplones y carentes de detalle, los efectos de sonido quedan en un triste segundo plano, y la banda sonora, si bien es interesante por cuanto a su composición se refiere, recordando al material original, está ejecutada sin el brío que cabría desear. Los fondos son especialmente sosos, tocando fondo en el mar de nubes del nivel 2, que es poco más que un lienzo azul. Una lástima cuando "Steel Empire" mostró, hace ya más de 20 años, cómo hacer interesantes los cielos cubiertos de nubes.

En términos generales, Supercharged Robot VULKAISER es un juego competente, pero poco más. Se controla bien, muestra acción en pantalla de forma constante, tiene un nivel de dificultad bastante bien ajustado y, sobretodo, juega con habilidad la carta de la nostalgia, con una ambientación muy lograda. Tiene detalles de calidad puntuales, como la huida de la nave del General Roz tras ser vencido en cada nivel, o el marcador, que se esconde si el VULKAISER se acerca a la parte inferior para no oscurecer la acción en pantalla. Pero dichos detalles son la excepción, y no la norma. En cualquier caso, aún cuando en Steam hay sin duda mejores opciones por 4,99€, pocas nos permiten revivir la acción de algunos de los anime con los que crecimos. Ese es su principal punto de venta y, por ese precio, puede ser más que suficiente.


Más info en la web oficial de Nyu Media
Página en Steam para comprar de  Supercharged Robot VULKAISER

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