17 de junio de 2015

Impresiones con El Misterio de la Isla de Tökland, nueva aventura conversacional para Amstrad CPC

Los incombustibles chicos de ESP Soft vuelven a la carga con una nueva creación para las máquinas de Amstrad, rodeada de detalles especiales. Se trata de El Misterio de la Isla de Tökland, una aventura conversacional basada en la novela homónima del autor Joan Manuel Gisbert y creada con el mismo parser que tan buenos recuerdos nos trae a los que le dimos a la tecla, hace veinte años: el parser DAAD encargado por Andrés Samudio para Aventuras AD.



Pantalla de carga

En El Misterio de la Isla de Tökland reviviremos las aventuras narradas en la novela original del mismo nombre. La aventura conversacional respeta al cien por cien el desarrollo de los acontecimientos, por los que aquellas personas que hayan leido la novela contarán con cierta ayuda para terminar el juego. No obstante, se han introducido pequeñas modificaciones para complementar la historia sin hacer sombra a la obra original, con vistas a restar linealidad y conseguir una experiencia de juego aún más agradable. Además, la exploración tiene sus recompensas.

Así comienza la andadura.

Sin embargo, no haber leído previamente la novela no es ningún handicap a la hora de jugar a El Misterio de la Isla de Tökland. La dificultad de los puzzles ha sido perfectamente calibrada para no desesperar a aquellos jugadores menos versados en aventuras conversacionales mientras que, a su vez, siguen suponiendo cierto reto para que los jugadores más veteranos no acaben la aventura en la primera sentada.

Primera misión: comenzar la aventura.

En El Misterio de la Isla de Tökland no podemos morir, ni necesitamos comer o descansar, lo que le resta dificultad a nuestra tarea pero, a su vez, permite a los jugadores centrarse en disfrutar de la historia y la resolución de puzzles sin las preocupaciones que tales necesidades conllevarían. Personalmente me parece un acierto, ya que el juego es lo suficientemente largo como para no necesitar ese tipo de recursos en vista a proporcionarnos horas de entretenimiento. Centrando la experiencia en disfrutar de la historia se consigue que más gente acabe dedicándole sus horas y no sólo los jugadores hardcore. Y, por cierto, no te preocupes si tienes que dejar de jugar para hacer otras cosas: podrás grabar tu progreso y recuperarlo más adelante con las instrucciones save y load.

Como siempre, el comando "mirar" nos refrescará la memoria.

El juego está profusamente acompañado de imágenes en prácticamente todas las localizaciones del juego, haciendo de El Misterio de la Isla de Tökland casi una novela visual. La aventura está dividida en tres partes, necesitando códigos de acceso para acceder a la segunda y tercera parte, que obtendremos al ir avanzando a lo largo de la aventura. Otra curiosidad es que, al usar el parser DAAD, podemos darle instrucciones encadenadas en una sola linea de comandos. Así, si por ejemplo hemos obtenido un objeto en una localización y tenemos que desplazarnos varias pantallas para dar el siguiente paso, no tendremos que teclear uno a uno los comandos, sino que podemos por ejemplo teclear "norte,norte,sur,este" y pulsar intro y el juego se encargar de ir avanzando sin pausa en las direcciones que le hemos indicado, siempre que dichos comandos estén disponibles.

Un paseo por las calles de Dondrapur.

Una vez recuperado del olvido el parser DAAD era cuestión de tiempo que viesen la luz nuevas aventuras conversacionales creadas con él. El Misterio de la Isla de Tökland se convierte en la primera aventura conversacional larga programada para Amstrad CPC con dicho parser desde el cierre del mítico estudio Aventuras AD. Precisamente por la versatilidad multiplataforma que posee el parser, convertir El Misterio de la Isla de Tökland a otros sistemas no requiere de demasiado esfuerzo, así que es bastante probable que esta genial aventura acabe apareciendo en otros sistemas clásicos de 8 bits.

¿Y ahora, qué?

Debido al acuerdo llegado con los dueños de los derechos de la novela en la que está basado el juego, El Misterio de la Isla de Tökland no contará con versión física a la venta. No obstante, y como ya nos tienen acostumbrados, los chicos de ESP Soft han creado su correspondiente carátula y manual para que quien quiera se cree su propia versión. Así que ya sabéis, tanto si sois aficionados a las máquinas de Alan Sugar como si no, dadle un tiento a esta genial nueva aventura conversacional. Y por supuesto, no olvidéis pasar por el foro de Amstrad Esp y comentad qué os ha parecido.


Más información y descargas en la web de ESP Soft
Más información sobre la novela que inspira el juego aquí

5 comentarios:

  1. esa novela me encantó cuando era niño

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  2. Tiene muy buena pinta. Gracias por el aporte.

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  3. Para mí fue como jugar a un videojuego a través de un libro… Muy recomendable!

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  4. Me releí este libro hace un par de años y es una auténtica gozada.

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  5. Lo empecé hace 30 años y no fue hasta hace dos días cuando por fin y gracias a una mudanza lo volví a retomar y por fin lo terminé, un gran libro que pedía a gritos su traslación a videojuego, aunque yo hubiese preferido algo tipo Myst aplaudo la iniciativa.

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