8 de mayo de 2015

Impresiones con Guns, Gore & Cannoli, metralletas y gángsters contra zombies. ¿Qué puede fallar?

Cuando hace ya unos meses probamos la primera demo pulida de Guns, Gore & Cannoli, no pudimos quedar más satisfechos. Tiros a mansalva en una ciudad norteamericana de los años 20, la mafia metida de por medio y una invasión de zombies que arrasan con todo. El estereotipo más abultado mezclado con un sentido del humor más que desarrollado, y todo ello aderezado con una acción desenfrenada que seguramente no deberías perderte.




La premisa de un juego como éste de los belgas Crazy Monkey Studios es más que sencilla y conocida por todos. Seguro que al leer "juego de acción y desarrollo lateral" os vendrán a la cabeza títulos como Metal Slug o Contra y, si bien el bueno de Vinnie Cannoli, el protagonista de esta orgía de disparos, comparte algunas características con los protagonistas de las mencionadas sagas de SNK y Konami, no es menos cierto que el juego posee su propia personalidad y mecánicas, separándose del habitual machaca botones maquinero y apostando por un título algo más reflexivo en ciertos momentos, como veremos más adelante.

¡Hasta la tripulación del barco se ha convertido en zombies!

La historia nos sitúa a mediados de los años 20, en plena ley seca en Norteamérica. Las mafias campan a sus anchas y los matones de origen italiano se cruzan la cara al verse por la calle. En este panorama surge la figura de Vinnie Cannoli, el personaje protagonista en el modo para un jugador; un miembro de una familia mafiosa que pone rumbo a la ficticia ciudad de Thugtown para encontrarse con mafiosos de bandas rivales. Sin embargo, nada más desembarcar en el puerto de la ciudad, una oleada de hambrientos comedores de cerebros invade el barco... ¡Un momento! ¿Zombies? Pues sí, a pesar de que a estas alturas estén ya más que manidos, Crazy Monkey se ríe en cierta forma de esta moda (¿pasajera?), y los enemigos que nos encontremos en nuestro deambular a través del juego serán básicamente diferentes tipos de muertos vivientes, cada uno con sus propias características y resistencia.

Algunos efectos de explosiones están realmente bien conseguidos

Armados de inicio con una simple pistola, no somos hombre que se asuste por unos cuantos cuerpos podridos, así que empezamos a disparar a diestro y siniestro mientras correteamos por el primer nivel. Al principio la cosa es más o menos sencilla y pronto aprenderemos los pormenores de la mecánica y desarrollo del juego. Podemos disparar hacia los lados (no podremos hacerlo ni hacia arriba, ni hacia abajo, ni en diagonal) y tendremos varias armas a nuestra disposición, que podemos ir alternando con un par de teclas; diferentes tipos de armas arrojadizas; una patada que sirve para apartar monstruitos de nuestro camino o abrir puertas; y otra tecla para recargar el arma que estemos portando en este momento. Son bastantes botones para un juego de acción de este tipo, y si bien con el teclado os acostumbraréis y sabréis manejarlo al 100% enseguida, lo suyo es hacerse con algún mando compatible, como el de Xbox 360 o nuestro querido 8bitdo, configurar los botones y repartir tiros a todo bicho semi-viviente. En cualquier caso el teclado es totalmente reconfigurable.

No es fácil sobrevivir, pero para eso contamos con una serie de checkpoints

Rápidamente nos daremos cuenta que Guns, Gore & Cannoli no es un run 'n gun al uso. Los diseñadores han incluido la recarga de munición en todas las armas que portemos, y la munición de las mismas no es infinita, así que tendremos que echarle un ojo a nuestro marcador continuamente para no quedarnos 'secos' en el peor momento. La recarga funciona francamente bien en un juego de este tipo, en el que nos enfrentamos contra zombies, aumentando la tensión que ya de por sí generan los enemigos, bastante agresivos y pesadetes (pueden perseguirnos por toda la pantalla hasta que terminemos con ellos). Plantear en ocasiones la mejor estrategia antes de entablar combate contra un nuevo grupo de zombies puede hacer que perdamos poca vida o que, por el contrario, acabemos con nuestros huesos por los suelos. No es lo mismo tirar una granada que un coctel molotov, ni tampoco aprovechar la potencia de la escopeta de cartuchos para cargarnos a dos zombies de un disparo, a liarnos a gastar munición de la metralleta que nos podría venir bien para otro momento. La verdad es que nos lo hemos pasado bomba utilizando las diferentes armas que tenemos a nuestra disposición, y combinar bombas arrojadizas con el poder del lanzallamas, por ejemplo. ¡Es toda una experiencia!

Con tres amigos/as, todo es aún más divertido y frenético

Por otro lado, no todos los malos poseen la misma resistencia ni mecánicas de ataque. Poco a poco los creadores del juego van introduciendo nuevos enemigos para que la variedad de los mismos sea algo más aparente, e irán desde el jugador de rugby alocado que nos atropellará, hasta el tipo que se arrastra por el suelo o la zombie que aún descabezada sigue destilando un vapor mortal. Es cierto que, como en la mayoría de los juegos de este tipo, al final acaban repitiéndose tipos de enemigos y situaciones, pero la velocidad a la que discurre el juego y la duración total del mismo (aproximadamente tres horas), no dan pie a aburrirse mucho, la verdad. Además, siempre contaremos con la opción de juntar hasta cuatro amigos para disfrutar de partidas multijugador en las que la diversión aumenta exponencialmente, como en los viejos tiempos. Quizás una modalidad online no hubiera venido nada mal para determinados jugones, pero en nuestro caso no la hemos echado en falta para nada.

La variedad de escenarios proporciona cohesión al juego y su trama

Técnicamente el trabajo del estudio belga es más que notable. Diseñado todo al estilo dibujo animado (con la colaboración de Claeys Brothers), las animaciones de protagonista y enemigos son bastante buenas y los efectos, sobre todo de las explosiones y el fuego, espectaculares. ¡Nos encanta encadenar explosiones para que todo salte por los aires! El desarrollo 2D permite la inclusión de varios planos de scroll, efectos de luces y variedad en el desplazamiento en horizontal o vertical de los niveles, bastante largos y ambientados en diferentes lugares de la ciudad, bien realizados y salpicados de secretos por descubrir. Cada vez que terminamos una fase aparecerá una animación pregrabada en la que se nos desvelará algo más de la historia. Algunos giros en la trama y un misterio que se acrecienta a medida que avanzamos nos mantendrán inevitablemente pegados a la silla, pulsando el botón de disparo a toda velocidad.

Créenos, desearás hacerte con ese lanzallamas cuanto antes...

Todo el conjunto se complementa con una banda sonora muy adecuada y unos diálogos y expresiones chispeantes y divertidos doblajes (al inglés, con subtítulos en español si queremos) con gracia y buen hacer. La verdad es que poco hemos encontrado en el juego que no nos haya gustado. Puede que se haga repetitivo a la larga, que aunque la dificultad sea más o menos alta, la inclusión de checkpoints siempre nos dará una nueva oportunidad de intentar ese tramo que se nos atraganta, aunque acaben con nosotros una y otra vez, y que el online haya sido obviado, pero a cambio tenemos un juego vertiginoso, divertido, técnicamente bien realizado y bastante adictivo. Más que recomendable.

¡Uf! ¡Eso ha dolido!

Por ahora el juego está disponible en Steam a un precio aproximado de 10€ para ordenadores Windows y Mac, pero más adelante se espera la conversión consolera.


Visita la web oficial para más info
Página en Steam de Guns, Gore & Cannoli

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