25 de febrero de 2015

Primeras impresiones con Isbarah, una mezcla de bullet-hell y plataformas que no te dejará indiferente

Dioses y monstruos se dan la mano en Isbarah: The First Journey, el título indie que desarrolla Leikir Studios. Si obviamos la presentación estilo cómic a la que asistimos, en la que una divinidad enseña las artes del combate a su hija Iria, pronto nos daremos cuenta de la ensalada de conceptos por la que ha apostado este estudio francés.




Aunque la mezcla sea felizmente homogénea, el epicentro jugable de Isbarah: The First Journey se encuentra en el término japonés Danmaku, palabra que se occidentaliza mediante la frase Bullet Hell. Así pues, aunque lo que manejemos sea un personaje y no una nave de combate, nuestro principal cometido será esquivar cientos de proyectiles que el jefe final de turno libera con la peor de las ideas posibles. Partiendo de esa base, el manejo del avatar tiene varias particularidades que podrían estar enmarcadas dentro del género de plataformas, ya que seremos capaces de saltar, descender desde un sitio elevado o ejecutar un fugaz barrido para desplazarnos con mayor velocidad.





Lo curioso del caso es que en ningún momento podremos disparar, al menos de manera directa. Para acabar con cada jefe final -y aclaro desde ya que cada nivel se compone única y exclusivamente de este tipo de enemigo- hay que activar una serie de dispositivos mediante el movimiento de barrido, algo que exigirá permanecer dentro de una zona de seguridad el tiempo suficiente para liberar el proyectil. Leikir Studios agrega un par de habilidades que encajan a la perfección con el sistema de juego: ralentizar el tiempo y activar un escudo de protección.




Finalmente, todo se resume en moverse continuamente por el escenario, dominar el giro de muñeca aplicado al ratón para barrer en la dirección adecuada y utilizar el resto de poderes de la protagonista. En los cinco niveles que he podido probar -gracias a la beta- la jugabilidad resulta bastante sólida, aunque he echado de menos el reto que ofrecen shoot’em-ups como Ikaruga o DoDonPachi, en los cuales sí podemos disparar directamente.




Por ello, el conjunto global de Isbarah quizás quede algo descafeinado, aunque el resultado final se compensa con un notable nivel audiovisual: por un lado, los riffs de guitarra que resuenan de fondo acompañan perfectamente la acción, mientras que el diseño gráfico de los personajes y, en especial, de los escenarios, otorga un plus de personalidad a un videojuego que ya de por sí reclama su cuota de atención en su intento por practicar tal alquimia de géneros.




El juego estará disponible en unas horas en la plataforma Steam a un precio aproximado de 12€ y será compatible con ordenadores Windows, Mac y Linux con SteamOS.


Más info en la web oficial del juego

Página en Steam de Isbarah

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