9 de febrero de 2015

Impresiones con Apotheon. Combates 2D en una Grecia clásica que luce como nunca

Alientrap es una pequeña desarrolladora independiente de videojuegos canadiense, fundada en 2002 y que desde entonces ha desarrollado cuatro juegos: Nexuiz (2005), Capsized (2011), Autocraft (2014) y, tan sólo un año después de su último título, nos trae ahora Aphoteon, una original e interesante propuesta ambientada en la Grecia más clásica que podamos imaginar. Y es que todo en Aphoteon destila ese tufillo mitológico, desde el mismo momento que vemos la pantalla de presentación, al más puro estilo del arte de la cerámica griega. Y de pronto, la historia comienza, y el arte cobra vida, tal cual. El genialmente curioso aspecto artístico del juego se sustenta sobre el estilo de la pintura sobre cerámica de la antigua Grecia, que hace gala de una enorme riqueza de temas y contenidos, y añade gracias a Apotheon la interactividad a su particular forma de contar historias



El juego es técnicamente sencillo en apariencia. De desarrollo en 2D y con un control en principio aparentemente tosco, este título esconde una exquisita factura artística y detalles técnicos como una iluminación sorprendente, que se aprecia cuando portamos una antorcha, por ejemplo. Además de un control bien ajustado que, una vez asumamos, nos permitirá controlar con gran precisión a nuestro personaje. Mencionar aquí que hay una diferencia importante si optamos por control con pad o con teclado y ratón, y es que nuestro personaje nos permitirá andar hacia un lado y sin embargo apuntar y por tanto atacar o defender en otra dirección distinta. Para ello con el pad usaremos ambos sticks y golpearemos o defenderemos con los gatillos, pero si no pulsamos con el stick derecho dirección alguna el juego nos asistirá y el personaje atacará o defenderá automáticamente en la dirección más idónea. Con el ratón, sin embargo, no será así. Por la propia naturaleza del dispositivo siempre estaremos apuntando hacia algún punto del escenario indistintamente de hacia dónde nos desplacemos. No debe preocuparnos esto, pues no añade dificultad alguna - el uso del ratón sobre el escenario es intuitivo e inmediato.

A lo largo del mapa encontraremos pociones de vida entre otras muchas ayudas

Apotheon nos pone en la piel del protagonista, Nikandreus, en mitad de un ataque a su poblado; un escenario caótico con destrucción por todas partes, objetos ardiendo, gente huyendo por su vida, y soldados, tanto aliados como enemigos, batiéndose en combates a los que nos podremos sumar para ayudar a los nuestros. En todo momento nos sentiremos uno más en mitad de tal vorágine. Pero no somos uno más; encarnamos al protagonista, y eso se nota en cuanto empezamos a vagar por el mapa, convirtiéndonos en los responsables de resolver diversos entuertos. Básicamente nos encontraremos en un mapa principal del poblado en el que afrontaremos combates para abrirnos paso y buscar los lugares en los que llevar a cabo las misiones que se nos encargarán. Podremos pulsar una tecla para ver el mapa superpuesto que nos indicará en qué dirección encontraremos dichos trabajos. Desde el comienzo podremos ver que el tipo de misiones varía entre la búsqueda de personajes concretos que nos ayudarán, el rescate de ciertos personajes o simplemente la limpieza de enemigos de una zona concreta.

Con el ratón es necesario apuntar, con el pad sin embargo hay autoapuntado

El mapa general nos muestra todas las zonas que iremos visitando a lo largo de nuestra aventura

Para poder acabar con dichos enemigos nos podremos valer de diversos items que podremos cambiar en tiempo real en cualquier momento. Los items se agrupan en categorías y cambiamos entre ellos con las teclas de la cruceta arriba y abajo y entre categorías con izquierda y derecha. Tenemos armas cuerpo a cuerpo, a distancia, objetos y pociones de diversos tipos que podremos recoger o bien crear nosotros mismos. A tal efecto deberemos primero aprender “la fórmula” de cada poción concreta y recolectar los componentes necesarios para, entonces, entrar en el menú de juego y, en la opción “CRAFT”, escoger qué queremos elaborar. Hay una categoría de items que no se eligen de esta forma sino pulsando LB (si utilizamos el pad de XBOX 360). Se trata de cualquier cosa que llevemos en la otra mano, en la izquierda. Aquí podemos portar desde escudos hasta antorchas pasando por el puño desnudo. Así, como podréis imaginar, si en un escenario necesitamos la antorcha no podremos utilizar el escudo, aunque si somos pillos nos daremos cuenta de que cuando viene un enemigo en dichos parajes suele llevar una antorcha, con lo cual podremos cambiar la nuestra por un item defensivo y valernos de la luz que genera el soldado a batir.

El mapa superpuesto nos permite ver las misiones activas

El sistema de combate es, hasta cierto punto, más profundo que el de un típico arcade. No basta con pulsar el botón como un poseso, hay que tener cuidado con el timing. Cada arma tiene sus propias características, entre las que se cuenta el peso y, por tanto, la velocidad con la que la podremos manejar. Por lo general, las armas más dañinas serán más grandes y también más lentas de utilizar, por lo que habrá que tener mucho cuidado ya que si nos acercamos al enemigo y atacamos demasiado pronto podemos quedar vendidos ante su contraataque. Esto cobra vital importancia, además, en el modo alto de dificultad, en el que no sólo los enemigos tendrán más velocidad en sus ataques y harán más daño, sino que si te golpean pierdes automáticamente tu acción. Cuidado, por tanto, con dejar que nos arrinconen, pues nos veríamos en una situación muy peliaguda. Hay que saber jugar también con el escenario para tener siempre una posición ventajosa. Atención también con lo que golpeamos puesto que si, por ejemplo, golpeamos en nuestra melee alguna lámpara de las numerosas que pueblan los escenarios, el fuego nos afectará.

El propio menú de inicio es toda una obra de arte

Es el momento de ponerse manos a la obra

Además, tanto las armas como los escudos se rompen con el uso. No hay un indicador exacto del estado del item en cuestión pero sí que podremos ver, en el fondo del icono que simboliza el arma o escudo que llevamos, como la imagen se resquebraja. Afortunadamente no hay límite al número de objetos que podemos llevar encima, así que no dudéis en ir recogiendo todo lo que os encontréis. Además, como es típico en los videojuegos, podemos romper jarrones, cajas y mobiliario de las salas que visitemos, cual elefante en una cacharrería, que dejarán tras de sí en muchos casos pociones, ingredientes, dinero y demás objetos útiles que nos ayudarán a seguir adelante. Hay que tener en cuenta, eso sí, que si nos encontramos una espada como la que portamos y la cogemos, soltaremos la que tenemos en ese momento y no podremos volver a cogerla. Asimismo, si tenemos un escudo y cogemos otro aunque sea distinto, desecharemos el anterior. Esto da un punto de estrategia porque, en ciertos casos, es mejor avanzar, apurar el escudo que llevemos, para luego volver atrás a recoger el que habíamos dejado para la ocasión. Y es que, al más puro estilo “Metroid”, nos tocará andar y desandar el camino, abrir puertas, buscar llaves para desbloquear nuevos sitios o tirar de palancas u otros artificios para ir avanzando, no siempre hacia adelante.

Las sombras dinámicas están muy conseguidas

Nuestro pueblo arde, no es momento de echarse una siesta

Si pulsamos 'pausa' podremos ver varias opciones, como un mapa del mundo que nos muestra los lugares que podremos ir visitando, desde el Hades hasta el mismísimo Olimpo, o un mapa concreto del lugar donde nos encontramos y que podemos usar para movernos de forma completa, pues el mapa superpuesto durante el juego sólo muestra las cercanías. Podemos echar un ojo un poco más allá pulsando el stick derecho a la vez que lo movemos, pero sólo nos será útil para echar un ligero vistazo un poco más allá de lo que permite la visión normal de la pantalla.

Parece que el cazador tuvo una mala noche... o una buena, según se mire

El juego se encuentra totalmente en inglés, tanto el audio como los subtítulos. Pero al menos tener la opción de poner subtítulos, aunque sean también en inglés, puede ayudar. El inglés es sencillo y tampoco se trata de una aventura gráfica o juego de rol, así que a poco que controlemos algo el idioma de Shakespeare podremos seguir la historia.

Las animaciones son muy curiosas y, como ya mencionamos, encajan perfectamente con el aspecto artístico escogido. Comentar además que el personaje aumenta la velocidad a medida que coge carrera, al estilo Sonic, o baja el ritmo de golpe si nos encontramos una cuesta. La banda sonora encaja muy bien, aunque no luce especialmente en el conjunto y se limita a acompañar. Los efectos están muy conseguidos y el juego hace además gala de sonido posicional, lo que es de agradecer pues es algo que suele descuidarse en juegos de este corte.

Zeus no parece estar muy contento con nosotros
En definitiva, nos encontramos con un juego original en lo artístico, profundo en lo jugable pero sin requerir de una gran curva de aprendizaje para hacerse con el control, técnicamente correcto con algún destello gráfico y sonoro y con una ambientación atrayente.

Visita la web oficial de Apotheon

Página en Steam del juego

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