20 de diciembre de 2014

Crónica Retro Sevilla 2014

El sábado 13 de Diciembre amaneció un día cerrado en Sevilla, y no dejó de estarlo durante toda la jornada. Una pertinaz e intensa lluvia acabaría convirtiéndose en factor relevante a la hora de evaluar la afluencia al evento Retro Sevilla, pero no fue óbice para que unos cuantos amantes de la informática clásica nos reuniéramos en torno al fuego virtual que ardía dentro del centro cultural La Almona de Dos Hermanas.



La primera edición del evento, organizado por la asociación Sevilla Retro, estuvo total y absolutamente enfocada desde el punto de vista del videojuego. Aunque pueda parecer una perogrullada, no es así, y no lo es para cualquiera que se haya pateado otras reuniones de este tipo celebradas en diversos puntos de nuestro país. Me explico; al parecer, el Ayuntamiento de Dos Hermanas, que a la postre es la entidad que cede el recinto donde se han montado los stands de Retro Sevilla, no permitió ningún tipo de acción comercial en dicho lugar durante los tres días que duró el evento. Esta decisión da pie a opinar sobre ello y, como suele ocurrir, hay argumentos a favor y argumentos en contra.



Comienzo por lo negativo: gran parte de los asistentes pertenecemos a una estirpe que podría ser denominada como cazadores de retrojoyas –me incluyo aquí, como es evidente-, y disfrutamos sumergiéndonos en esta intrincada y particular búsqueda del tesoro. La ausencia de stands de venta nos quita un buen aliciente a la hora de acudir al evento. Sin embargo, y enlazo con la parte buena, estamos evitando la brutal especulación que, desgraciadamente, invade este tipo de negocio en la actualidad. Debido a ello –o visto de otro modo y reformulando la frase, gracias a ello-, el visitante de Retro Sevilla se puede centrar en el aspecto puramente lúdico de la corriente retro que nos invade, dedicándose a admirar colecciones bien conservadas y repletas de títulos míticos, probar máquinas recreativas y consolas, participar en torneos, asistir a ponencias y, en definitiva, contagiarse del matiz más sano y social del evento.



Sea como fuere, el centro de La Almona resultó ser un enclave incomparable para la reunión. Estamos hablando de unas instalaciones muy alejadas de lo que solemos ver en tales eventos, puesto que se trata de un edificio cuyo origen se remonta unos siglos atrás; por aquel entonces, se trataba de una hacienda con molino para prensar aceitunas. Más adelante, se derivó su uso para caballeriza del Regimiento de Alfonso XII. El sitio escogido se antojaba, permítanme el adjetivo, solemne y en consonancia con la veneración y respeto que la comunidad de asistentes profesa a la retroinformática. Más importante aún, resultaba espacioso y tranquilo, siendo posible probar sistemas como Jaguar, Vectrex, Super Nintendo, un PC 386 –con el pionero Wolfenstein 3D a todo trapo- o un buen puñado de máquinas arcade sin agobios ni apelotonamientos.  Por desgracia, y supongo que a causa precisamente de lo venerable del sitio, todos los pósters se quedaron tristes al no poder ser colgados para decorar el recinto.



Uno de los extras del evento lo representaba la zona Indie, donde títulos como Vortex Attack de Kaleido Games estaban disponibles para que el público asistente pudiera probar su estado actual de desarrollo. Vortex Attack es un shoot’em-up que cuenta con una importante baza: dar cabida a un máximo de cuatro jugadores de manera simultánea. Me llevé una buena impresión tanto por la opción multijugador comentada como por la posibilidad de cambiar de nave, incluyendo ejemplares a modo de homenaje a míticas del género. Nuevamente, destacar la buena accesibilidad de la sala dedicada a tal fin.



En mi estancia vespertina del sábado pude participar junto con Spidey y otro compañero en un torneo de Street Fighter II Turbo, disputado en una Super Nintendo. El premio era jugoso –un mando personalizado con motivos decorativos de Retro Sevilla-, aunque la verdad es que podía haberse disputado en otra estancia más espaciosa; además, eché en falta algún que otro torneo más. Claro que si en vez de ser eliminado en primera ronda hubiera ganado, igual no diría nada negativo sobre ello. El gen competitivo y sus efectos colaterales.



No quiero olvidarme de Pablo Avilés de Asupiva y su extraordinaria iniciativa de Juegos por Alimentos. Recuerdo hablar con él mientras me quedaba anonadado observando bolsas y bolsas de comida obtenidas gracias a la solidaridad de los asistentes a Retro Sevilla. Además, también conversamos un rato con una de las figuras que posibilitaron la organización del evento, Juan Ventura, el cual se declaraba bastante satisfecho de cómo estaba saliendo esta primera edición, a la par que recordaba su dilatada experiencia asistiendo a eventos relacionados con la informática y el videojuego desde los tiempos del Amiga.



En definitiva, una experiencia muy satisfactoria que para colmo de dichas no supuso coste alguno para los asistentes. La primera piedra ha sido colocada y parece bastante sólida de cara a próximas ediciones. Acabo de crear en mi disco duro la carpeta RetroSevilla 2014 para guardar las imágenes que capturé. Estoy seguro de que repetiré gustosamente esta acción en los años venideros.

Por: Pedja

Visita la web oficial de Retro Sevilla

¡Más fotos después de la 'pausa'! :)














3 comentarios:

  1. Gracias por el articulo, pero te falta por mencionar muchas cosas del evento.

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  2. Pues seguro, pero uno no es omnipresente, ¡ya me gustaría!, y lo que menciono es lo que me dio lugar a ver :)

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  3. un honor el poder ver elevento de mi ciudad ole ahi

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