26 de noviembre de 2014

Impresiones con el mando NES30. ¿El gamepad definitivo para los amantes del retro?

Si hay algo que nos lleva irritando desde hace un tiempo, es la poca calidad de las crucetas digitales de la mayoría de los mandos de control; su 'responsividad', por denominarlo de alguna forma. Desde siempre, nuestra cruceta digital preferida ha sido la de los mandos de Nintendo, con sus altibajos, y parece que los fabricantes se han ido olvidando de las mismas en pos de mandos insulsos, producidos con plásticos de dudosa calidad y poco versátiles. Quizás ha sido la fuerza de la costumbre, o quizás alguno de vosotros se encuentre en la misma situación, por eso la llegada hace un tiempo de un mando de control como el NES30 debería ser motivo de celebración para más de uno, y de dos...



Gracias a Jose, de Videojuegos Horacio, quien amablemente nos ha cedido uno de estos mandos para que lo probásemos, hemos vuelto a tener las mismas sensaciones que hace un par de décadas, cuando los personajes en pantalla respondían al momento a nuestras órdenes, y si caíamos por algún hueco del escenario era culpa nuestra y no del mando, como por desgracia puede ocurrir en más de una ocasión hoy en día. ¿La razón? Que el mando fabricado por la empresa afincada en Hong Kong 8Bitdo es una pequeña maravilla, con un buen puñado de funciones y compatibilidad con gran cantidad de sistemas - sobretodo aquellos en los que hacemos funcionar emuladores de sistemas clásicos.

El aspecto y el taco son estupendos


Para empezar se trata de un mando que puede funcionar con o sin cables. La conexión inalámbrica se realiza mediante el estándar Bluetooth y, aunque el sistema no tiene muy buena fama debido a los problemas de latencia, con el NES30 no hemos notado ningún retraso entre nuestros inputs y la respuesta en la pantalla del ordenador y/o consola. En segundo lugar, salta a la vista que posee un diseño retro clásico muy conseguido, obviamente copiado del mando original de NES (Famicom, en el caso de su hermano, el 'japonizado' FC30, con versión especial bañada en oro y todo). Más importante aún son la necesaria inclusión de un mayor número de botones que en el original de Nintendo, y que tanto el tacto como las sensaciones del mando en nuestras manos son simplemente fantásticas. Olvidad plasticuchos, botones que bailan y poca dureza. El NES30 ofrece una impresión muy buena, la mejor en comparación con otros mandos actuales, como los de Xbox 360 o PS3, habituales en las mesas de muchos retroconsoleros. En total cuenta con cuatro botones frontales distribuidos como en el mando de Super Nintendo, dos laterales similares a los de 3DS (son algo cortos), otros dos de goma blanda para 'Select' y 'Start' y, por último, la cruceta. Posee una batería interna que se carga al conectarlo con el ordenador, y tiene diferentes formas de encendido que se activan pulsando a un tiempo el botón 'Start' y algún otro botón.

El conector se encuentra en la parte superior, al igual que los LED de funcionamiento

Pero, ¿y qué hay de sus funciones y la conectividad? En la web se anuncia que es compatible con ordenadores (Windows y Mac en principio, aunque también funciona en Linux), tabletas y dispositivos móviles, como sustituto del Wiimote y alguna característica extra más. La realidad es que en determinadas situaciones es más fácil hacer que funcione, y en otras no lo es tanto, dejándolo prácticamente por imposible. Vayamos por partes a través de las pruebas que hemos hecho durante los últimos días.

En primer lugar la conexión mediante cable. Es muy sencilla ya que solo necesitamos un puerto USB libre en nuestro ordenador. Tanto en Windows como en Mac no hubo ningún problema y fue detectado como mando de control con todos sus botones. En OpenEmu para Mac posee compatibilidad de primeras, y es muy cómodo configurarlo para cualquiera de los emuladores que viene en el pack. Con otros programas como ControllerMate o su equivalente en Windows, podríamos reconfigurar los botones y asociarlos al teclado, pero por lo general ya sabéis que los emuladores no suelen dar problemas a la hora de configurar un joystick o similar. También lo hemos probado con juegos nativos del sistema, juegos para Steam, etc., y tampoco tuvimos ningún problema; todo funcionó bien a la primera.

Con OpenEmu y conexión por cable todo fue como la seda


Pasando a la parte inalámbrica la cosa se complicó. En Mac, el mando (o el Sistema Operativo; en este caso, Mavericks) se empeña en ser detectado como un teclado, según parece porque ha sido diseñado de esta forma, así que cuando establece comunicación con el ordenador nos pide que introduzcamos un código numérico para emparejarlo, cosa harto imposible ya que únicamente contamos con una serie de botones, y no con teclas como tal. Hemos intentado borrar la memoria del mando para que empezara de cero, encenderlo con otra combinación de botones... pero ha sido imposible. En los foros de soporte de 8Bitdo sugieren actualizar el firmware del mando, algo que en un principio hemos rehusado hacer. Tampoco hemos tenido posibilidad de configurarlo con ControllerMate, pues parece que mezcla las funciones de gamepad y teclado y todo intento de programarlo se convierte en un caos. Mala suerte.

El mando incluye un soporte para dispositivos táctiles


Mejor nos ha ido al conectarlo con una consola OUYA por Bluetooth. A la primera e introduciendo el código de emparejamiento (a veces no lo pregunta) en la consola, y no en el mando. Es sencillo configurar los emuladores y una delicia probar SNES9x, por ejemplo. Disparar y esquivar enemigos con Axelay de la Super ha sido una experiencia casi idéntica a la primera vez que lo disfrutamos en la consola original en los 90. Otros emuladores como MAME funcionan también correctamente, aunque resultó un poco más tedioso a la hora de configurar los botones. El mando también sirve para navegar por los menús de la consola, acceder a las secciones, volver atrás, etc. Una delicia.

Esta vez Bydo no se nos resistirá...


En cualquier caso nuestras primeras impresiones no pueden ser mejores. El tacto y la respuesta del mando son fabulosas. No detectamos lag y la cruceta digital hace lo que le decimos. Los botones son geniales, duros pero sin molestar al tacto, y sólo los botones laterales podrían haber sido algo más grandes. No hemos podido probar la cacareada función de sustitución de los controles táctiles en dispositivos Android o iOS, y tampoco hemos tenido suerte con la detección inalámbrica en Mac, pero por ahora nos ha convencido, y mucho, como creemos que convencerá a aquellos que busquéis un mando robusto, de reducidas dimensiones, que responda y que además os recuerde viejas experiencias.

Gracias a Videojuegos Horacio por cedernos el mando para estas primeras impresiones

Web oficial del NES30

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