11 de marzo de 2014

Analizamos Retro City Rampage DX, ¿la versión definitiva del juego indie por excelencia?

Cuando Brian Provinciano ideó Retro City Rampage seguramente no tenía idea de hasta donde podía llevar su pequeño proyecto de trasladar un GTA hasta los circuitos de una NES. Sí, el esbozo de aquella locura ha perdurado durante los últimos años hasta llegar a nuestros días seguramente evolucionado y ultravitaminado, pero casi sin quererlo Provinciano se ha convertido por mérito propio en una figura en esto del desarrollo independiente que ha ‘colado’, como quien no quiere la cosa, a su criatura en un porrón de plataformas, casi, casi como en aquellos lejanos 80 cuando los lanzamientos tenían que asegurar su éxito siendo publicados en todo tipo de máquinas. Sea como fuere, la cosa es que hace unas semanas llegó hasta nuestras manos la última de las incursiones de Retro City Rampage, en esta ocasión para 3DS, y la coletilla ‘DX’ que acompaña el título no es por gusto, lo cierto es que como bien se ha encargado Brian de repetir durante los últimos meses, la conversión para la portátil de Nintendo se ha convertido posiblemente en la mejor de las versiones gracias al trabajo extra que ha empleado su autor, a las pequeñas mejoras introducidas, algunos retoques en la jugabilidad y en la adaptación, con mucho cariño y tesón, que el autor ha llevado a cabo para trasladar intacta la gran ciudad de Threftopolis:



El planteamiento del juego es sencillo. En el papel del protagonista, llamado ‘Jugador’ en honor a todos esos '1UP Player' que nos hemos pulido a lo largo de nuestra intensa historia a los mandos de los videojuegos, tendremos que recuperar diferentes partes de una máquina del tiempo para que el Doc de turno nos devuelva a nuestro tiempo. Para ello deambularemos por una gran ciudad en clara referencia a la serie GTA, y eje principal sobre el que gira la mecánica de Retro City Rampage, cumpliendo misiones principales y secundarias, visitando tiendas, comprando armas y robando coches mientras escapamos de la policía. ¿Os suena? En cierto modo el juego de Provinciano es una gran oda a un gran número de videojuegos clásicos (y no tanto), a la cultura popular, sobre todo de los 80, y al desarrollo de los videojuegos. La jugabilidad está ahí, con sus pros y sus contras como veremos más tarde, pero la garantía de que este juego es especial estriba precisamente en el mix exageradamente enorme de referencias, guiños más o menos sutiles y situaciones en las que nos veremos envueltos y que nos recordarán forzosamente a nuestras mejores jugadas de adolescentes.

Retro City Rampage DX
Ese coche nos recuerda sospechosamente a cierta máquina del tiempo...

El trabajo del autor en este sentido es titánico. Hay tal cantidad de referencias que en ocasiones alguna se nos puede escapar o no acabar de entenderla, y quizás ese ahínco de embutirlo como sea todo en un juego de unas 7 horas de duración (sin distracciones) pasa factura confundiendo al jugador, el de verdad, no el de la pantalla, y lo que en ocasiones es un suave paseo nostálgico a veces se convierte en un follón pixelado que pasa a toda prisa por delante de nuestras narices. El argumento es ridículo y no tiene ningún sentido, al igual que la sucesión, casi caótica, de misiones principales, inconexas y disparatadas. Todo forma parte del paquete, es decir, Retro City Rampage está diseñado de esta forma, para que sea una amalgama continua que no nos deje ni respirar, una ensalada de tiros y fases reconocibles por el jugón medio cultureta con unos años a sus espaldas, y, o bien entramos en esta mecánica dejando de lado la lógica, o bien no terminaremos por engancharnos. Es quizás la única esquina que no ha quedado redonda en todo el conjunto, el único ‘pero’ de verdad que podemos tener del juego.

Retro City Rampage DX
Todo empieza cuando buscamos trabajo
El resto raya siempre a un grandísimo nivel, es tremendo como se suceden sin parar carrearas alocadas a través de unas cloacas tipo Tortugas Ninja, como la máquina del tiempo de Doc no es más que un Delorean disfrazado, como haremos de Paperboy participamos en un Smash TV cualquiera, como nos escondemos con cajas a lo Metal Gear o de repente conseguimos un arma que viene a sustituir el brazo de un tal Bionic Commando… En fin, hay para dar y tomar, ¡incluso un sosias de Guybrush nos propondrá una misión! La adaptación para 3DS también guarda algunas sorpresas. La dificultad es algo menor (lo cual no tiene porque ser del agrado de todos), el número de checkpoints ha aumentado, ahora podemos disparar y saltar al mismo tiempo, podemos cargarnos a los pesados de los policías para que dejen de perseguirnos… en fin, algunos detalles que redondean el que ya de por sí es un muy buen juego.

Retro City Rampage DX
Los primeros compases sirven para hacernos con la mecánica del juego

Tampoco podemos dejar de hablar de las referencias a otros juegos independientes, gracias a la inclusión, inteligente, de pequeñas máquinas recreativas a las que podemos jugar a cambio de unos dólares. Super Meat Boy, Bit Trip Runner… todas son disfrutables y ofrecen distracción y retos que cumplir si nos aburrimos de explorar la ciudad o cumplir las misiones principales de nuestro mentor. Aún hay más. Los gráficos, que siguen siendo pixelados al máximo, ganan enteros gracias a que el nivel de zoom no es tan alejado, lo que dificultaba a veces distinguirlos debido al pequeño tamaño de los mismos. Ahora podemos echar un vistazo de más cerca a los sprites, fijarnos en sus animaciones y esquivar las balas no será cosa de la suerte del principiante. La verdad es que todo queda un poco más equilibrado gracias al trabajo del rediseño de la ciudad y todos los niveles y misiones.

Retro City Rampage DX
Esta misión submarina nos costará algún que otro dolor de cabeza

Tampoco podíamos dejar sin comentar el apartado sonoro, bestial. Los FX son reminiscencias de los juegos clásicos, y los temas musicales, en los que participan ilustres como Virt, Freaky DNA y Norrin Radd, son un compendio de cortes tipo chiptune buenísimos, y que tal como recomienda Provinciano, merecen la pena que los escuchemos con los cascos puestos para no perder ni un ápice de su calidad y ritmo. Por último está el uso del hardware de la 3DS. Dejando de lado que el juego no utiliza para nada las posibilidades 3D de la consola (a todas luces innecesario aunque nos hubiera encantado que el arcade de Super Meat Boy lo incluyera como opción), el creador tampoco ha implementado la posibilidad de utilizar el circle pad en el caso de que lo tengamos (o una 3DS XL), pero sí la pantalla táctil, que conforma un atajo muy útil para acceder al mapa por ejemplo. Sin estridencias, como debe ser.

Retro City Rampage DX
Contaremos con vidas infinitas en el juego

En Retro City Rampage DX hay más, mucho más. Desde los ‘tips’ de ayuda que nos recuerdan a la Nintendo Power (mítica revista nintendera de Estados Unidos y Canadá), hasta el manual virtual, alejado del clásico esquema de los manuales digitales para la consola. Desde los guiños continuos y los gráficos minimalistas, hasta los retoques en la jugabilidad. Desde las misiones locas y sin sentido, hasta la diversión pura y dura. Es cierto que en ocasiones el juego puede desorientar al más pintado, y que la traducción al español no es muy adecuada a pesar de querer ser una ironía en sí misma a las traducciones irregulares de los 80-90, pero esto no empaña un trabajo repleto de amor por los videojuegos, que denota mucho esfuerzo y cariño por parte de Provinciano, y que además, por 8€ para esta versión en 3DS, es una de las mejores opciones en el catálogo de la consola. ¡No lo dejes escapar!

Más info en la web oficial de Retro City Rampage DX

Lee nuestras impresiones con la versión original para Windows

No hay comentarios:

Publicar un comentario